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Spark12 considera finalistas de justicia social

 

Tita Parham*

31 de agosto, 2012 | Junta de Educación Superior y Ministerio


El Equipo Ejecutivo de Spark12 (desde la izquierda): Rdo. DJ del Rosario, Patrick Scriven, Rda. April Casperson y Joseph Kim. Foto UMNS por Kathleen Barry.

Jóvenes adultos que quieren cambiar el mundo y que saben exactamente cómo hacerlo, pronto sabrán si tendrán la oportunidad de poner a prueba sus ideas.

Spark12 está considerando 12 proyectos que financiar. Spark12 es una incubadora piloto, de la Junta General de Educación Superior y Ministerio (GBHEM), con el fin de empezar ministerios de justicia social desarrollados e implementados por equipos de jóvenes adultos

"No sabíamos qué recibiríamos en términos de postulaciones para proyectos", dice la Rda. April Casperson, miembro de comité ejecutivo de Spark12 y directora de admisiones de la Escuela de Teología Metodista de Delaware, Ohio. "Pero estamos muy entusiasmados por lo que recibimos".

La nueva iniciativa fue dirigida por la Mesa de Liderazgo del Concilio de Obispos y se hizo realidad en mayo de 2011, a través del trabajo de un grupo de adultos jóvenes. El Concilio de Obispos endosó el plan en noviembre 2011.

Spark12 financiará ministerios de justicia social que puedan implementarse y sostenerse a largo plazo. Igualmente importante es la meta de preparar líderes cristianos con principios, que es una de las metas de las Cuatro Áreas de Interés, adoptadas por la Conferencia General 2008.

El número de postulantes, especialmente de fuera de los Estados Unidos, muestra que hay mucho entusiasmo respecto a proyectos de desarrollo para liderazgo innovador.

"Los jóvenes adultos no sólo quieren transformar el mundo, sino que lo hacen a través y con la bendición de la iglesia", dice la Rda. Rena Yocom, Secretaria General Asistente para la educación teológica y la formación del clero de GBHEM.

El diseño de Spark12 se basa en el modelo de empresa de nueva creación, en la cual la compañía provee del dinero inicial para lanzar empresas tecnológicas innovadoras y provee de tutoría intensiva para los que las desarrollan. Una vez en operación, los nuevos proyectos pueden pedir fondos adicionales para continuar el trabajo.

Preparados para la transformación
Los finalistas salieron de 47 postulaciones presentadas entre abril y junio. Lo que sorprende, dice Casperson, es la "gran variedad" de proyectos.

"Por un lado, todos los proyectos son muy individuales, que es lo que queríamos", dice. "Por otro, todos los proyectos tienen el tema de la justicia social y desean cambiar el mundo motivados por la fe".

El fin de los proyectos, dice Casperson, es "centrarse en áreas donde no se ve mucha justicia y trabajar para que las cosas sean más equitativas para la gente que no tiene voz. Y eso es lo que nos entusiasma tanto".

Proyectos que van desde ministerios localizados en un vecindario a recursos por internet para ministerios fuera del país y oportunidades de justicia social.

Un equipo propone empezar un café fuera del país para alcanzar a la gente que no estaría interesada en la iglesia tradicional. Otro equipo desea desarrollar información por internet acerca de proyectos justos y sostenibles para gente que busca causas y proyectos que apoyar.

Los siguientes pasos
Los 12 finalistas deben ahora someter información adicional al comité de selección, incluyendo los costos que se estiman para sus proyectos, análisis competitivos de mercado, referencias y "elevadores de tono", esto es, cómo explicarían Spark12 a otros. También propondrán cómo medir el impacto de los cambios que se vean.

"Les preguntamos por qué decidieron diseñar su proyecto, por qué su proyecto merece ser financiado y, muy importante, cómo se podría reproducir el proyecto en otro contexto o comunidad", dice Casperson. "Porque no basta tener la idea correcta, debemos saber cómo es que imaginan hacer un cambio sustantivo en el mundo".

Para octubre, se planea invitar a equipos específicos para entrevistarlos en Seattle, Washington, después de lo cual se tomarán las decisiones finales.

Los equipos que sean elegidos lanzarán sus proyectos del 6 de enero al 7 de abril. Durante ese tiempo, los equipos tendrán acceso a grupos e individuos expertos en la naturaleza y contexto de sus proyectos. Este banco de profesionales incluye desde líderes de iglesia a ejecutivos de alto nivel. También trabajarán con mentores (laicos y clero) que guiarán su desarrollo como líderes cristianos.

A fines de abril, los equipos se reunirán para un fin de semana de culminación y colaboración, donde tendrán la oportunidad de hablar con otras personas de influencia y con inversionistas potenciales.

El número de equipos para este primer ciclo depende del financiamiento disponible, dice Casperson. Hasta ahora, Spark12 ha logrado la inversión inicial de $175,000 de parte de la Mesa de Liderazgo, GBHEM, Iglesia y Sociedad, e inversionistas individuales. Involucrados en ayudar a esta iniciativa están también Comunicaciones Metodistas Unidas, la Junta de Discipulado y Ministerios Globales.

Para más información, vaya a:Jóvenes lanzan iniciativa de justicia social y Spark12.

*Tita Parham es escritora, editor y consultora en comunicaciones con base en Apopka, Florida.