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Fotos cortesía del Rev. Blake Busick.

El Rev. Blake Busick y su esposa Peggy, vieron por primera vez su casa y vecindario hace pocos días después de que el peor incendio forestal registrado en California destruyera su área.

Residentes de Santa Rosa encuentran cenizas

 

Por Kathy L. Gilbert*/Traducción y adaptación por Michelle Maldonado**
30 de octubre de 2017

El Rev. Blake Busick y su esposa Peggy, vieron por primera vez su casa y vecindario hace pocos días después de que el peor incendio forestal registrado en California destruyera su área. Todo lo que queda de su hermosa casa es el arco de ladrillo. "Lo que nos llamó la atención no fue sólo que habíamos perdido un hogar, sino que hemos perdido un vecindario", dijo Busick, pastor de la Primera Iglesia Metodista Unida de Santa Rosa.

 El Rev. Blake Busick mira a través de una abertura en su casa, entre escombros y árboles quemado,s después de que los incendios forestales azotaron su vecindario en Santa Rosa, California. Foto de Sue Larson, cortesía del Rev. Blake Busick.

"Todas las casas del vecindario hasta donde alcanza la vista, excepto una, desaparecieron. Las casas se convirtieron en cenizas". Busick agregó que más de 20 familias en la congregación también perdieron sus hogares debido al incendio forestal que comenzó el 9 de octubre.

A pesar de los daños a las casas de muchos de sus miembros, la Primera Iglesia Metodista Unida de Santa Rosa abrió sus puertas como refugio durante una semana y media, dijo Busick. La última persona salió el 19 de octubre.

Esta es una foto del hogar de Busick antes de ser devastado por los incendios forestales. Foto de Sue Larson, cortesía del Rev. Blake Busick.

El Rev. Blake Busick y su esposa Peggy, se paran frente a lo que quedó de su casa en Santa Rosa, después de ser destruida por los incendios forestales en California que comenzaron el 9 de octubre. Foto de Sue Larson, cortesía del Rev. Blake Busick.

Santa Rosa fue el área más afectada por las llamas que se extendieron por cientos de hectáreas, que destruyeron más de 3.000 casas. Se calcula que en todo el estado se destruyeron unas 8.700 estructuras y que casi 100.000 personas han sido desplazadas; se han confirmado al menos 42 personas fallecidas.

Busick dijo que se quedará en la casa del amigo de un amigo durante el próximo mes. "Esa es la red que ha surgido para todos nosotros. La gente ha sido contactada por personas cercanas y lejanas que ofrecen apoyo y ayuda. Creo que todos nosotros en Santa Rosa hemos sentido esa conexión", dijo Busick.

El Comité Metodista Unido de Auxilio (UMCOR) ha otorgado una subvención de emergencia de $10.000 a la Conferencia Anual de California-Nevada, y la conferencia está evaluando los próximos pasos para ayudar a las personas a recuperarse.

 "Seguimos en oración por las comunidades afectadas por los incendios y continuamos conversando con los/as pastores/as que están ejerciendo un excelente liderazgo en sus comunidades", dijo la Revda. Linda Caldwell, coordinadora de la conferencia para el auxilio en el desastre. "Somos conscientes de la temporada navideña y estamos buscando formas de brindar amor y apoyo extra a los/as afectados/as por los incendios."

La Obispa Minerva Carcaño y Caldwell visitaron las iglesias de Santa Rosa, Napa, Novato, Mendocino y Sonoma afectadas por los incendios. Busick dijo que la obispa se unió a ellos/as para adorar el domingo después de los fuegos. "Fue un momento especial. Era una atmósfera amorosa y de apoyo que todos necesitábamos", dijo.

La Iglesia Metodista Unida de Napa está sirviendo como un centro de la Cruz Roja y ha acogido a unas pocas personas durante las primeras noches del incendio, dijo Diane Mahler, administradora de negocios y ministro de cuidado congregacional. Un miembro trajo sus nueve gatitos de crianza y se quedó en la biblioteca de la iglesia.

Mahler dijo que en comparación con Santa Rosa, Napa tuvo mucha suerte. "Sólo estamos tratando de averiguar qué podemos hacer. El primer instinto es empezar a dar cosas, pero estas personas no tienen donde poner las cosas. No quieren estar cargando muchas cosas por ahí", dijo.

La Primera Iglesia Metodista Unida de Napa tuvo daños por un terremoto en 2014. "Esto fue muy diferente al terremoto de hace tres años. Eso era mucho más fácil de manejar que el fuego. La mayoría de las personas no perdieron todo lo que poseían", dijo Mahler.

Peggy Busick (izquierda), y su esposo, el Rev. Blake Busick (derecha), oran con la Revda. Katherine Shoen (segunda de la izquierda), pastora asociada, de Redwood Covenant Church, y Diana Tollerud, personal del Salvation Army, quienes estuvieron en el vecindario de Santa Rosa, California, brindando apoyo y atención a los/as afectados/as por los incendios forestales. Foto de Sue Larson, cortesía del Rev. Blake Busick.

Napa, que tenía una tasa de vacantes de sólo el 2% antes de los incendios, se enfrenta ahora a una escasez de viviendas. "Muchos/as en nuestra congregación están dando un paso al frente, ofreciendo habitaciones en sus casas", dijo.

El apoyo ha sido abrumador y bienvenido, dijo Busick. "Sería difícil subestimar el valor de las oraciones, del apoyo y de las ofertas de ayuda. Le estamos diciendo a la gente que espere unas semanas, cuando más ayuda sea necesaria".

*Gilbert es reportera multimedia de United Methodist News Service. Comuníquese con ella al 615-742-5470 o newsdesk@umcom.org.

Para leer la noticia original, visite el enlace: http://www.umc.org/news-and-media/santa-rosa-residents-return-to-ashes

**Michelle Maldonado es la Directora Asociada de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615) 742-5775 o por mmaldonado@umcom.org