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Featured: Recreando la esperanza

Table Discussion at MARCHA 2014

Rev. Gustavo Vasquez

Participantes reunidos en mesas de discusión durante la asamblea de MARCHA.

Rvdo. Rafael Moreno Rivas obispo de la Iglesia Metodista de Puerto Rico junto a la Rvda. Cynthia Fierro Harvey obispa de la Conferencia de Louisina, sirven communion durante el servicio de clausura de MARCHA.

Eduardo Valentín-Morales, jóven de la Conferencia de Baltimore.

La Rvda. Alexia Salvatierra, ministra de la Iglesia Evangélica Luterana de América durante la presentación principal en la plenaria de MARCHA.

Hispano-latinos en una reunión en círculo durante la asamblea de MARCHA

Jóvenes líderes hispano-latinos participan en el banquete de MARCHA

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Recreando la esperanza

Por el Rvdo. Gustavo Vásquez
Agosto, 2014 | UMNS

La ciudad de Los Angeles sirvió de marco para el desarrollo de la Asamblea Anual de MARCHA (Metodistas Asociados Representando la Causa Hispano-Americana), la cual se llevó a cabo del 6 al 10 de agosto de 2014. Se dieron cita más de 150 clérigos y líderes laicos hispano-latinos provenientes de las diferentes jurisdicciones de la Iglesia Metodista Unida de Estados Unidos y Puerto Rico.

Bajo el lema “Recreando la esperanza en tiempos de cambio”, los asistentes compartieron reflexiones y deliberaron en una atmósfera llena de energía, entusiasmo y pasión, en función de definir estrategias que lleven a alcanzar los cinco objetivos que MARCHA se ha trazado para profundizar el compromiso profético de la Iglesia Metodista Unida con la justicia social, especialmente entre el pueblo hispano-latino del país.

Para la Rvda. Inés Lugo de la Conferencia California-Nevada, este fue un evento renovador, que incluía una visión, y donde se fijaron metas cortas, a mediano y largo plazo. “Un evento lleno de camaradería y entusiasmo con expectativas nuevas para cambio en las congragaciones Hispanas, pero más que eso, para congregaciones multiculturales”, dijo. Inés Lugo es pastora principal en tres Iglesias: Greenfield UMC, Misión Metodista Hispana de Soledad, y Misión Centro Familiar Hispano Salinas del Este.

Como preámbulo al inicio de la asamblea, un grupo de los participantes tuvieron la oportunidad de visitar la frontera con México y conocer de cerca el drama humano que se vive en torno a la inmigración. Conocer el ministerio de asistencia al inmigrante que desarrolla el Centro Romero, visitar el parque ‘El Faro’, en Tijuana, al otro lado de la ‘Plaza de la amistad’ de San Isydro, California, y celebrar un servicio binacional en el borde fronterizo fueron algunas de las experiencias que impactaron la vida a los participantes.  

El desafío de fe que ello produjo se desbordó en la plenaria inaugural de la Asamblea a través de impactantes testimonios.  “Nunca olvidaré el letrero que pude leer en el muro y que decía ‘lo que Dios ha unido, el hombre no puede separarlo’”, compartió en un tono de profunda convicción y enjugado por lágrimas, el joven Eduardo Valentín Morales de la Conferencia de Baltimore, quién concluyó diciendo “tenemos que experimentar el dolor de los que sufren, para poder servirles”.

El Obispo de Puerto Rico, Rafael Moreno, abrió su testimonio afirmando “ayer me reconvertí a Cristo, al Cristo que derriba los muros”. En su reflexión recalcó la profunda huella que había dejado esta experiencia en su vida y con voz entrecortada confesó a la audiencia, que ante el oprobio de ver a pueblos y familias separados por una cerca, “hubiese querido quemar mi pasaporte… en vez de tener ese documento y su privilegio, mi deseo legítimo era caminar con mi hermano y con mi hermana, juntos y sin barreras… todos los muros se tienen que caer y en su lugar edificar puentes de hermandad”, afirmó el obispo. En respuesta a esta experiencia, se colectó una ofrenda especial para apoyar el ministerio del Centro Romero.

“La presencia de los obispos y algunos invitados especiales realzó el evento y el trabajo de los líderes. Dios obró en el corazón de aquellas personas que pudieron asistir”, dijo la Rvda. Inés Lugo.

El servicio de apertura y comunión, contó con la presencia del Rdo. Warren H. Brown, presidente del Concilio de Obispos de la Iglesia Metodista Unida, cuyo apasionado sermón dejó en claro que “la lucha del pueblo de Dios para hacer justicia a los desamparados, implica confrontarse a principados y potestades… por lo que el acompañamiento del Espíritu Santo es indispensable”.

El tiempo de plenarias y deliberaciones estuvo nutrido con la presentación de la Rvda. Alexia Salvatierra, ministra de la Iglesia Evangélica Luterana de América, quien cuenta con vasta experiencia en ministerios relacionados con organización comunitaria y justicia social. A través de  historias propias y reflexiones planteadas en su libro “Faith-Rooted Organizing”,  instó a la iglesia a trascender en el servicio a la comunidad, para no quedarse en la denuncia y la asistencia a las víctimas, sino a crear un mayor impacto en el sistema sociopolítico y generar cambios estructurales en la sociedad, a través del uso de mecanismos disponibles y avalados por la constitución. “Es necesario crear presión en los espacios de poder y decisión política del país. Esta actitud profética de la iglesia tiene que sustentarse en la buena nueva del evangelio de Jesucristo”, concluyó la Rvda. Salvatierra.

Según Emma Vega, predicadora laica bilingue y miembro de la First UMC La Puente en la Conferencia California-Pacífico, que vino a MARCHA por primera vez, la Rvda. Salvatierra le dio una nueva visión para asumir diferente perspectiva en cualquier desafío que pueda enfrentar, “con la gracia de Dios, podré encontrar formas creativas para convertirlas en oportunidades, obtener una "visión profética" como embajadora de Jesucristo en cualquier contexto o comunidad donde yo pueda servir".
Vega dijo que la sesión sobre "El llamado a la misión integral" ha ampliado su visión para realizar el ministerio en su propio contexto bicultural.

María Reyes, miembro de Thousand Oaks UMC y coordinadora de español para el distrito de Santa Barbara, dijo que su experiencia fue única, ya que es la primera vez que asiste a MARCHA. “Fue un placer compartir almuerzo con las Mujeres Clérigas Metodistas Unidas y conocer a las que sirven a nivel nacional y el gran trabajo que realizan estas hermanas como Mujeres Metodistas.” María también disfrutó el evento especial del viernes por la noche presentado por ‘Spanglish’, un grupo conformado por jóvenes hispano-latinos de la Conferencia Anual California-Pacífico.

La presentación del especial musical titulado “Manos Indocumentadas” y el servicio de clausura liderado por la Obispa Minerva Carcaño, cerraron este evento que renovó el compromiso de fe de los presentes con Dios y con pueblo hispano-latino sediento de justicia y amor.

*El Rvdo. Gustavo Vásquez sirve a una congregación federada, Presbiteriana y Metodista Unida en el oeste de Nueva York y Nueva Jersey.

Amanda M. Bachus colaboró en el reporte.