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Foto ilustración de Kathleen Barry, UMCOM.

Cuando damos el pan que hemos partido en el Gran Día de Acción de Gracias como lo hizo Jesús en la Última Cena, también decimos las palabras que dijo nuestro Señor.

¿Por qué se dice “este es mi cuerpo que por vosotros es partido”?

 

Por Infoserv* / Traducción y adaptación: Michelle Maldonado**
23 de noviembre de 2016

¿Por qué dicen “este es mi cuerpo que por vosotros es partido"? ¿Fue su cuerpo partido?

Alguien compartió una pregunta sobre un término que oyó en un servicio de comunión, que “el cuerpo de Cristo fue partido por nosotros/as". No suele ser lo que se dice en el ritual de la comunión metodista unida. No decimos: "el cuerpo de Cristo, partido por vosotros/as". Nosotros decimos, “el cuerpo de Cristo fue DADO por ustedes".

Sin embargo, hay razones para ambos términos. Como explica el Rev. Taylor Burton-Edwards de la Junta de Discipulado, lo que se dice primero es “fue partido”.

Este es el por qué:

Primero está lo que los evangelios reportan que Jesús dijo acerca del pan que él partió y dio a sus discípulos en la última cena que compartió con ellos. "Este es mi cuerpo, partido por vosotros, haced esto en memoria de mí". Así recordamos la acción de Jesús rompiendo el pan en el Gran Día de Acción de Gracias.

En segundo lugar, y más profundamente tal vez, es la comprensión del sacrificio implícito en estas acciones, tanto lo que Jesús iba a hacer consigo mismo, lo que Jesús estaba haciendo en ese momento con sus discípulos y lo que estamos haciendo cuando nos ofrecemos a Dios en la Gran Acción de Gracias en unión con la ofrenda de Cristo por nosotros/as.

Ritualmente, así se celebraban los sacrificios en el Antiguo Testamento. El sacerdote tomaba los elementos que se ofrecían (ya sea grano, vino, aceite o carne de animal), bendecían a Dios, buscaban la bendición de Dios sobre ellos y luego los partían y los daban a quienes estuviesen presentes para el sacrificio, y lo consumían juntos/as.

Al consumir lo que ha sido ofrecido y bendecido por Dios, toda la asamblea se nutría de la presencia de Dios entre ellos/as. Así que cuando Jesús tomó pan, bendijo a Dios, partió el pan y lo dio a sus discípulos, ritualmente, estaba haciendo un sacrificio de acción de gracias en el cual se entendía que el pan era su cuerpo y la copa era su sangre. Cuando los discípulos comieron el pan y bebieron la copa, fueron (y aún lo somos) nutridos por la presencia de Cristo en su cuerpo y sangre.

Más información (en inglés): Una mesa abierta: cómo los/as metodistas unidos entienden la comunión

* Este contenido fue producido por InfoServ, un ministerio de Comunicaciones Metodistas Unidas. http://www.umc.org/what-we-believe/ask-the-umc-why-say-the-body-of-christ-broken-for-you

** Michelle Maldonado es la Directora Asociada de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615)742-5775 o por el mmaldonado@umcom.org