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Foto por Heather Hahn

Sara Hotchkiss, de color rojo, habla durante la reunión de la Comisión de la Conferencia General el 7 de octubre en el Campamento Sumatanga en Gallant, Ala. A principios de la reunión, Hotchkiss ayudó a explicar los planes para la Conferencia General especial de 2019.

Planificando la Conferencia General especial

 

Por Heather Hahn*/ Traducción y adaptación por Amanda Bachus**
10 de octubre de 2017

La denominación se dirige hacia "terrenos desconocidos" mientras se prepara para una Conferencia General especial en 2019, dijo el reverendo Gary Graves, un planificador clave del cuerpo legislativo.

Desde que la Iglesia Metodista Unida se formó en 1968, solo una vez ha organizado su máxima asamblea legislativa fuera del horario regular de cada cuatro años. Eso fue en 1970, y la propia Conferencia General convocó la sesión para completar la fusión de las denominaciones metodistas y evangélicas de los Hermanos Unidos.

"Así que cuando el cuerpo legislativo se marchó en 1968, sabían que se reunirían en el '70", dijo Graves, el secretario de la Asociación General. "Estamos en una situación diferente esta vez.  Esta es la primera vez que el Concilio de Obispos ha convocado una sesión provisional para un asunto en particular, por lo que estamos en terrenos desconocidos ".

Sin embargo, Graves y otros organizadores están haciendo un rápido trabajo de planificación para la sesión especial convocada por los obispos. La Comisión de la Conferencia General aprobó esos planes durante su reunión del 6 al 8 de octubre en el Campamento Metodista Unido Sumatanga en Gallant, Alabama.

Los obispos han fijado la Conferencia General especial para los días 23 y 26 de febrero de 2019 en el Centro de Convenciones ‘America's Center’ en St. Louis, Missouri.

El cuerpo legislativo se limitará a trabajar en un informe del Concilio de Obispos, basado en las recomendaciones de la Comisión sobre el Camino a Seguir. La Conferencia General de 2016 autorizó a los obispos a formar la comisión y buscar una vía para superar el estancamiento potencialmente divisorio de la iglesia en torno a cómo la iglesia ministra a individuos LGBTQ.

El Libro de Disciplina, el documento direccional de la denominación, requiere que las peticiones se presenten 230 días antes de la apertura de la Conferencia General. Eso significa que los obispos deben presentar su informe antes del 8 de julio de 2018.

La campaña iniciada por los obispos "En oración por el camino a seguir", donde se pide la ayuda de Dios por la unidad de la iglesia, culminará el primer día de la Conferencia General especial. Eso dará tiempo para acomodar cualquier demora de viaje causada por el clima invernal, de modo que será menos probable que los delegados pierdan una votación debido a las preocupaciones climáticas.

El costo estimado de la reunión de cuatro días será menos de $3.7 millones, dijo Moses Kumar, tesorero de la Conferencia General y máximo ejecutivo de GCFA, la agencia de finanzas de la denominación. Eso es aún menos del cálculo inicial del año pasado cuando él dijo que la sesión especial de tres días podría costar hasta $ 4.12 millones.

Kumar dijo que el Consejo General de Finanzas y Administración proporcionará $3 millones para los costos de la reunión. Tanto la agencia de finanzas como la propia Conferencia General son apoyadas a través de donaciones de la iglesia al Fondo de Administración General de la denominación.

Los $700,000 restantes provendrán de las cuotas de inscripción que se cobrarán a los visitantes y a otros que no sean delegados de la Conferencia General.

El año pasado, Kumar sugirió que al acortar el número de días de la sesión especial de la Conferencia General 2020, ayudaría a pagar por la asamblea especial adicional del 2019.

Esa opción ya no es efectiva, porque en la Conferencia General 2016 se decidió que todas las peticiones sobre la mesa obtuvieran voto, lo que significa que la reunión de 2020 necesitará sus 10 días completos.

Los organizadores de la Conferencia General han encontrado otras formas de ahorrar.

"Lo ventajoso es que en febrero la ciudad de St. Louis es poco concurrida, por tanto tenemos tarifas muy buenas", dijo Sara Hotchkiss, la gerente comercial de la Conferencia General. Su oficina también desarrollará planes relacionados a la posibilidad de un tiempo inclemente.

La Conferencia General también ahorrará parte de sus costos porque compartirá el centro de convenciones con un torneo de voleibol de una escuela secundaria y una escuela media.  También, el Consejo General de Finanzas y Administración negoció una reducción al impuesto hotelero de la ciudad.

La mayoría de los 864 delegados a la Conferencia General especial serán los mismos que asistieron a la reunión legislativa de 2016. El Libro de Disciplina permite que las conferencias anuales elijan una nueva lista de delegados, siempre que mantengan el mismo número asignado en el 2016.

En este punto, Graves dijo que sabe de dos conferencias anuales, California-Nevada y Nueva York, que han hecho planes para una nueva elección de delegados y que la Conferencia Misionera Red Bird ha hecho planes para elegir delegados nuevos de reserva.

Aproximadamente el 58 por ciento de los delegados vendrá de los Estados Unidos y el 30 por ciento de África. Los demás delegados son de Filipinas, Europa y Eurasia, así como 10 iglesias en "concordato" con las que la Iglesia Metodista Unida tiene relaciones formales.

La Conferencia General especial también utilizará las mismas reglas para la acción legislativa aprobada por el organismo de 2016, dijo Stephanie Henry, presidenta del comité de reglas de la comisión.

Una pregunta que la Comisión de la Conferencia General no puede responder en este momento es qué tanto lo que pase en 2019 afectará lo que viene antes de la Conferencia General de 2020 en Minneapolis.

Hahn es reportera multimedia del Servicio Metodista Unido de Noticias (United Methodist News Service). Contáctela al (615) 742-5470 o newsdesk@umcom.org. Para leer más noticias de la Iglesia Metodista Unida suscríbase a los reportes diarios o semanales gratuitos.