Skip Navigation

Foto cortesía de Antonio Celaya.

El Pastor Sootaek Woo, también es conocido como "Steve" y ha estado al servicio de varios ministerios de la iglesia con los jóvenes, los Hombres Metodistas Unidos, grupos de oración y especialmente en el ministerio musical, donde pone en práctica sus talentos sobre cualquier barrera de idiomas.

Foto cortesía de Antonio Celaya.

"El lenguaje es una herramienta muiy importante para un p[astor pero no es un factor crítico en una iglesia multiétnica en los Estados Unidos, pero la presencia de un líder local multiétnico bien preparado es vital", dice Sootaek Woo hablando de suexperiencia

Previous Next

Pastoreando sin barreras: nacido en Corea y sirviendo a la comunidad hispana

 

Por Aileen Jimenez *
29 de junio de 2018

Sootaek Woo, de 45 años y nacido en Corea del Sur, llegó a los Estados Unidos como inmigrante con su padre en 1989. Actualmente vive con su esposa e hija en Dallas, estado de Tejas, desde el año 2011, y cursa el programa de Maestría en Divinidad en el seminario de Perkins de la Universidad Metodista del Sur (institución de La Iglesia Metodista Unida), y busca convertirse en pastor ordenado de esta iglesia.

Como parte de su curso en Perkins, se le ha encomendado hacer un interinato de 9 meses sirviendo en una Iglesia Metodista Unida. Después de analizar y orar por la iglesia adecuada, Sootaek Woo decidió servir en la Misión Metodista Unida La Fundición de Cristo (iglesia bilingüe donde se habla español e inglés) localizada en el norte de Dallas, estado de Tejas.

Be sure to add the alt. text

El Pastor Sootaek Woo, combina sus talentos musicales con el deseo de servir en cualquier cultura y el cualquier idioma. Para el ver el video pulse aquí.

Woo, tiene la habilidad de comunicarse en inglés – su segundo idioma, pero tiene poca habilidad con el español. Woo sabía el reto que tenía por delante.

En una entrevista concedida al Servicio Metodista Unido de Noticias (SMUN), Woo compartió parte de las experiencias que ha podido adquirir en este experiencia cultural y teológicamente diversa, con la comunidad hispano-latina de Dallas.

¿Cuando llegaste a La Fundición de Cristo, y porque seleccionaste esa iglesia?

Empecé mi ministerio en la Fundición de Cristo en Agosto de 2017 como pastor interno. Este interinato ministerial es parte del programa de estudios de mi maestría en Perkins. Escogí la Fundición de Cristo porque quería conocer más acerca de la cultura hispano-latina, de su fe y su forma de vida.

¿En qué áreas del ministerio has servido durante tu interinato?

He estado al servicio de varios ministerios de la iglesia, interactuando con personas de todas las edades y en diferentes disciplinas. He trabajado con el ministerio de jóvenes, ministerio musical, con el grupo de Hombres Metodistas Unidos, con el ministerio de oración y el “ministerio del Pan”.

¿Qué retos has encontrado en tu ministerio y servicio trabajando entre la cultura latina?

Fue mi primera vez sirviendo como pastor de jóvenes en toda mi vida. Conocía las razones por las cuales un ministerio de jóvenes flaquea como el enfocarse en tener actividades frecuentes que mantengan ocupado a los/jóvenes, en vez de desarrollar acciones con contenido y que tengan impacto profundo en el ministerio. Entonces puse mi esfuerzo en construir relaciones saludables con los estudiantes y ese fue el enfoque del ministerio juvenil y traté de conectar con los estudiantes tanto como pude. Suena muy básico y sencillo, pero entendí que, si el enfoque se perdía en medio de planeación, agendando programas, juntas y mil cosas más el ministerio pierde su poder.

Uno de los retos que sentí, fue la diferencia del trasfondo cultural. A pesar de que nos comunicábamos en inglés, mi primer lenguaje traía un poco de separación al comunicarnos. Otro distanciamiento que encontré fue el de mi edad. Yo tengo una hija adolescente con quien tengo una excelente relación no sólo como su padre, pero como amigo. Y trate de traer ese concepto al ministerio juvenil y trate de ser amigo de los/as jóvenes aparte de ser su pastor. Sin embargo, creo que no era fácil para ellos verme como un amigo. Para ellos/as, yo era un adulto de la generación de sus padres y eso hacía difícil que nos pudiéramos comunicar a un nivel más personal; sé que era no porque les desagradaba, sino por la diferencia de edad y generacional entre nosotros/as.

¿Qué ha traído la cultura latina a tu vida espiritual y personal?

A través del ministerio en La fundición de Cristo, puedo ver nuevas perspectivas en el ministerio en comunidad. A pesar de que una persona no tenga las habilidades para proveer para las necesidades de la comunidad, Dios se puede movilizar y usar a sus siervos/as como puentes, para juntar a personas de diferentes comunidades, iglesias y culturas. Dentro de las comunidades con necesidades fuertes, aquellos/as que tienen un corazón de servicio pueden ser usados/as preciosamente como puentes. Nosotros/as llegamos a este ministerio para servir, y ahora estamos tratando de abrir oportunidades para otras personas de otras culturas para servir y ser puentes.

¿Qué similitudes notables encontraste en el trabajo ministerial, entre las culturas hispano-latina y coreana?.

El factor importante más común entre iglesias coreanas e hispanas, es que la mayoría de estas iglesias están conformadas por población inmigrante y yo veo cómo ambas enfrentan bastantes retos. En la mayoría de los casos, los padres vienen de fuera de los Estados Unidos, mientras que las segundas generaciones crecen en este país. Las caras, las regiones, los dialectos, las culturas en sí y la cultura de iglesia es significativamente diferente. Pero como iglesia, ambas nos reunimos y tratamos de construir el reino de Dios en nuestras comunidades.

¿Qué se te hizo diferente en tu trabajo, con ambas comunidades?

La mayor diferencia entre las dos comunidades es el estilo de vida. El estilo de vida de una comunidad es una combinación de cultura, disciplinas y relaciones entre sus miembros por un tiempo prolongado. Hablando de formas de servicios y adorar, veo más liturgia en iglesias hispano-latina, ya que ellas han conservado la cultura católica por mucho tiempo. La iglesia coreana tiene poca historia en la cristiandad y ha estado influenciada por misioneros occidentales, desde las fuentes protestantes más importantes de las denominaciones en Estados Unidos.

¿Cuál es el siguiente paso para ti en el ministerio y tus estudios?

Todavía necesito concluir unos cursos más para obtener mi Maestría en Divinidad. Durante los próximos dos semestres restantes, me voy a concentrar en preparación para ordenación.

¿Continuaría trabajando en una iglesia latina en el futuro?

Si Dios le permite a mi familia hacer ministerio en una congregación multiétnica en Texas, por supuesto tendré mas interacciones con muchos miembros hispano-latinos y nuestra experiencia en la Fundición de Cristo será usada preciosamente para ayudarlos.

¿Qué aprendiste haciendo ministerio o servicio misionero en medio de varias culturas diferentes?

Primero, el lenguaje del pastor principal es importante pero no es crítico en una iglesia multiétnica en los Estados Unidos, pero la presencia de un líder local multiétnico bien preparado es vital. En ministerios multiétnicos, la alabanza puede ser multiétnica, pero en otras partes del ministerio como enseñanza, visitaciones, etc., la presencia de una líder multiétnica es vital. En ese sentido, el enfoque de un ministerio multiétnico debe empezar haciendo discípulos/as y levantando lideres espirituales de cada cultura y lenguaje.

En segundo lugar, el ministerio de oración regularmente es muy importante especialmente en un ambiente multiétnico porque el Espíritu Santo es el que unifica todos los grupos diversos en armonía, a pesar de las diferencias y conflictos que puedan existir por la diferencia cultural. Tercero, yo aprendí la importancia de una iglesia que es un puente entre su comunidad y los recursos disponibles. Estoy agradecido de lo que aprendí en la Fundición de Cristo durante mi interinato que fue muy exitoso, ya que pude funcionar como puente entre la comunidad con retos de lenguaje y los pocos recursos existentes, por medios de ministerios que se proyectaron al exterior de los muros de la iglesia y que fueron de utilidad para satisfacer necesidades de las comunidades del entorno.

NOTA: este artículo fue hecho en colaboración con Antonio Celaya.

* Aileen Jiménez, es parte de equipo de comunicadores/as hispano/latinos del NPHL y UMCOM.