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Los obispos visitan la frontera

Diane Degnan


9 de mayo, 2013 | Relaciones Públicas UMCom

 

 


Obispos metodistas unidos de todo el mundo visitaron la frontera méxico-americana para conocer la realidad de la frontera y tener una mejor perspectiva de lo que puede hacer la iglesia. Foto UMNS por Kathleen Barry.

En San Digeo, Calif., el tercer día del foro para obispos en servicio activo empezó con un discurso notable de parte del Lt. General James Dubik, general jubilado del ejército, quien compartió lecciones de liderazgo y de cambio administrativo aprendidas en 40 años de carrera militar. Dubik usó sus habilidades organizacionales para guiar al ejército en un tiempo de transición. Hoy sirve como consultor de la Mesa Nacional de Liderazgo sobre Administración de Iglesias. Como cristiano, Dubik usó su experiencia para ayudar a su iglesia, la Iglesia Católica. "Ese era el sentimiento de las 35 personas que empezamos la mesa. Tenemos un deber hacia la iglesia y lo vamos a hacer, nos guste o no", dijo.

También les habló el Rdo. Dr. Martyin Atkins, secretario general de la Iglesia Metodista de Inglaterra. Atkins dijo que estaba animando a los metodistas a hacer 3 cosas: 1) contar una nueva historia, hablar de quienes estamos llegando a ser; 2) involucrarse en tomar un riesgo santo, creyendo que la santidad y el riesgo deben ir juntos; y 3) animar a la gente a que se arriesgue, permitiéndoles fracasar y seguir apoyándolos.

El culto de la mañana fue dirigido por el Obispos Patrick Streiff, del área episcopal de Europa Central y del Sur. El tema de la adoración fue "Ven, camina con nosotros, el viaje es largo". Le pidió a los participantes a que se centraran en su llamado al ministerio.

En la tarde, los obispos viajaron a la frontera méxico-americana, para aprender más sobre la gente que vive y trabaja en la frontera y los problemas que enfrentan. "Consideren lo que es vivir en pobreza en medio de tanta riqueza", dijo la Obispa Minerva Carcaño, del área episcopal de Los Ángeles. "Consideren el impacto que esto tiene en las familias de ambos lados de la frontera. Consideren la gran oportunidad de misión que tiene la iglesia".

Los obispos se dividieron en cuatro grupos, cada uno con diferentes itinerarios. Un molde de pan, para la Santa Comunión, fue dividido en cuatro partes. Cada grupo llevaría una parte al lugar donde iba. Al terminar la tarde, los cuatro grupos convergieron en Friendship Park, para un servicio de Comunión, separados por la muralla fronteriza, unos en el lado de México y otros en el lado de Estados Unidos.

El Rdo. John Fanestil dijo que empezó a servir la Comunión en el parque, en 2008, para solidarizarse con las familias que allí se encuentran. "Para algunas familias, este es el único lugar donde pueden ver a sus seres queridos".

La visita fue una experiencia de aprendizaje, quienes se encontraron con Mario López, representante del alcalde de San Diego, en San Ysidro. Los obispos cruzaron el puente que va a Tijuana. En otra parada, se reunieron con Enrique Morones, director de Ángeles de la Frontera, una organización sin fines de lucro que aboga por derechos humanos y por una reforma de inmigración por medio de educación comunitaria y programas de concientización.

Un grupo de obispos caminaron al Friendship Park a través del estuario de Tijuana. Otro grupo cruzó la frontera para ir a la Plaza del Bordo, un campamento migrante, a fin de distribuir botiquines de salud. También visitaron un ministerio de la Iglesia Metodista de México.

"Hoy se nos recordó poderosamente de la relación que tenemos con la lucha de los inmigrantes y con todos los forasteros de todo el mundo", dijo el Obispo Warner Brown, del área episcopal de San Francisco. "Son personas, son familias, tal como las familias que viven aquí. Muchos de ellos son familiares de gente que ha estado aquí por siglos".

"La división de familias, de iglesia, de hermanas y hermanos aquí y allí, la división de barrios, todo es exactamente lo mismo. Estoy tan contenta que la iglesia está en el ministerio de la frontera. La congregación que se reúne cada domingo es un gran testimonio que a través de Cristo y en el amor de Dios, las fronteras no significan nada porque sabemos que el amor de Dios es para toda la gente y la labor por la justicia, de modo que podamos reunir a las familias".

Contacto periodístico: Diane Degnan, ddegnan@umcom.org, ó (615) 483-1765