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Foto por Bridget Benett, Las Vegas Review-Journal

Un joven de 14 años ora durante una vigilia en un parque en Las Vegas.

Las iglesias ofrecen ayuda después de la masacre

 

Por Heather Hahn*/ Traducción y Adaptación por Michelle Maldonado**
Oct. 2, 2017 | UMNS

Líderes de la Iglesia Metodista Unida de Desert Spring en Las Vegas aún esperaban el 2 de octubre para saber si algún/a miembro de la congregación estaba entre los/as heridos/as o muertos/as del tiroteo. Pero mientras esperaban noticias, ofrecían ayuda.

"Somos parte de la respuesta más grande a la comunidad ", dijo el Rev. David Devereaux, el pastor principal de la congregación. "Podemos proporcionar vivienda, proveer comida, y proporcionar agua y suministros para bebés."

Después de huir de lo que se conoce como la mayor masacre en la historia moderna de los Estados Unidos, muchos/as sobrevivientes quedaron abandonados/as sin posibilidad de volver a sus habitaciones de hotel. A medida que se levantaba el cierre de los hoteles, Desert Spring se estaba preparando para ayudar a las personas que se enfrentaban a vuelos llenos y traumas a largo plazo. La iglesia también estaba preparando un servicio de oración por la noche.

"Estaremos orando por las víctimas, los/as heridos/as y por las familias y seres queridos que han sido tan dramáticamente impactados. También estaremos orando por los socorristas, y los/as médicos/as que ahora están llevando una gran carga", dijo Devereaux.

El Obispo Robert T. Hoshibata, quien lidera la Conferencia Anual del Desierto del Suroeste que abarca Las Vegas, pidió a los/as miembros de la iglesia que oren, pero también los invitó a la lectura de la Escritura, como por ejemplo el Salmo 130: 1-6.

"Como seguidores de Cristo llamados a amar a todas las personas, retrocedemos ante estos asesinatos violentos y sin sentido. Para ayudarnos en un tiempo de dolor como éste, cuando nuestros espíritus se hunden con desesperanza y enojo, buscamos la Palabra de Dios y elevamos nuestras oraciones a Dios, pidiendo esperanza y sanidad", escribió el obispo.

El 1 de octubre al menos 59 muertos y 515 heridos fueron el resultado del ataque de un pistolero que se instaló en el piso 32 de un casino, y disparó ráfagas de balas contra los asistentes a un concierto de música country que se efectuaba al aire libre. El año pasado un tiroteo en el club nocturno Pulse en Orlando, Florida dejó 49 personas muertas. Después del ataque, los/as metodistas unidos/as de Orlando se unieron para orar, donar sangre y ofrecer consuelo a los sobrevivientes y familiares.

Fred Rogers, el animador de televisión para niños y pastor presbiteriano, era famoso por aconsejar a su joven audiencia que cuando enfrenten noticias alarmantes, “busquen a los socorristas.” Los/as metodistas unidos/as están entre esos socorristas.

Devereaux ha sabido de miembros de Desert Spring que esperaron en línea por más de cuatro horas para donar sangre a los/as necesitados/as. Su iglesia, que tiene un promedio de 829 miembros, planeó tener en las próximas semanas su propia campaña de donación de sangre.

Pam Simon, una metodista unida de la Conferencia Anual del Desierto del Sudoeste, sabe que se necesitará ayuda. Ella reside en Tucson, Arizona, y sobrevivió al infame tiroteo en las afueras de una tienda de comestibles del área de Tucson, donde la ex representante estadounidense Gabby Giffords resultó gravemente herida. Desde ese momento, Simon se ha relacionado con otros/as sobrevivientes y ha sido una activista incansable a favor de las iniciativas para prevenir la violencia por el uso de armas.

Simon advierte que las personas que han experimentado la violencia, sin importar su naturaleza, pueden tener un nuevo trauma con las noticias de lo ocurrido en Las Vegas. Y recomienda no perder la fe a las personas que defienden medidas de seguridad, tales como la revisión de los antecedentes.

"Creemos que habrá un punto de inflexión, pero la mayoría de los movimientos en este país y en todo el mundo no cambian con un evento. Es una especie de proceso lento donde las voces seguirán levantándose hasta que finalmente haya un cambio”, dijo.

La Revda. Susan Henry Crowe, máxima ejecutiva de la Junta Metodista Unida de Iglesia y Sociedad, hizo eco de ese sentimiento, pidiéndole a sus compañeros/as de la iglesia que trabajen para evitar tales tragedias.

"Cristo nos llama a ser pacificadores, por lo que - junto con nuestras oraciones - debemos trabajar para acabar con la violencia por el uso de armas. No hacer nada es ser cómplice de este aparentemente interminable terror que se apodera de nuestras comunidades", dijo en un comunicado.

Señaló una resolución metodista unida que pide a los/as miembros de la iglesia que aboguen en todos los niveles por leyes y procedimientos que prevengan y reduzcan la violencia por el uso de armas. La página web de la agencia ofrece ejemplos de formas de actuar.

El Distrito Norte de la Conferencia Anual del Desierto del Suroeste, que incluye Las Vegas, compartió una oración en su página de Facebook que resonará con muchos/as metodistas unidos/as.

"Que la paz de Cristo prevalezca y dé la calma, fortaleza y esperanza a las víctimas, a sus familiares (y) amigos/as y a los/as socorristas".

*Hahn es una reportera de noticias multimedia de United Methodist News Service. Puede contactarla al (615) 742-5470 o newsdesk@umcom.org.

Para leer la noticia original en inglés, visite el enlace: http://www.umc.org/news-and-media/after-mass-shooting-churchgoers-offer-help

**Michelle Maldonado es la Directora Asociada de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615) 742-5775 o por mmaldonado@umcom.org