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Iglesias hispanas desarrollan su propio liderato musical

Por Jesse James Deconto* / Traducción y adaptación: Rev. Gustavo Vasquez **
01 de septiembre de 2015

Andrea Hernández ejecuta difíciles arpegios, como parte de su desempeño en la banda Revelación, que toca en la Iglesia Presbiteriana Emanuel, una congregación en el barrio hispano de la ciudad de Durham, Carolina del Norte. Recientemente, esta joven de 16 años dirigió a la comunidad de fe de unos 80 miembros, en siete canciones que fueron desde el estilo pop latino hasta la ranchera mexicana.

Dos niñas de 15 años de edad, se dividieron las octavas altas y bajas, un baterista también de 15 y un bajista de 14 se unieron al profesor y tecladista de 52 años, en la prestación. El culto de estilo carismático y dinámico es una característica definitoria de las iglesias hispanas, tanto evangélicas como protestantes y católicas.

Para formar a sus jóvenes como líderes del ministerio musical, están abriendo sus propias escuelas de música, a lo largo del país, en las cuales los estudiantes son capacitados para poder alcanzar un grado preuniversitario en artes y adoración o música sacra en más de 50 universidades cristianas. Las congregaciones hispanas están siguiendo los pasos de las iglesias pentecostales, levantando músicos y ministros/as de adoración de sus propias comunidades, incluso entre aquellos/as que no tienen conocimiento previo de la música. "Antes de venir aquí, yo realmente no tocaba ningún instrumento", dijo Andrea, quien aprovecha las clases gratuitas en la iglesia desde hace seis años, después de que se enteró a través de un cartel a la entrada del templo.

En el sur de California, cientos de congregaciones hispanas ofrecen formación musical, ya sea formal o informal, dijo Juan Martínez, vicerrector en el Seminario Teológico Fuller en Pasadena, California. A veces, varias iglesias se unen para apoyar a una academia de música o invitar a los niños a ver los ensayos de los adultos voluntarios. Algunos enseñan a los estudiantes a leer música, mientras otros enseñan acordes de guitarra básicos y ritmos con la batería.

"Una de las realidades que uno encuentra en pequeñas iglesias latinas, es que tienen que desarrollar a sus líderes internamente… son iglesias con gente de clase trabajadora, por lo que no pueden recurrir a profesionales capacitados o personas que han tenido formación musical desde la infancia. Es una cuestión de clasista. Estas escuelas están proporcionando a la clase obrera, el equivalente del tipo de cosas que la gente de clase media quiere para sus hijos y que no estaba disponible para ellos anteriormente", dijo Martínez.

De la base de la educación musical han surgido redes internacionales de escuelas de música para-eclesiásticas. El cantante Cristiano Marcos Witt, galardonado cinco veces con el Grammy Latino galardonado, fundó una red de 80 escuelas que atienden a más de 5.000 estudiantes de 21 países, incluyendo 11 escuelas a través de los EE.UU. Una red de capacitación denominada "La Academia Staff 24/7" cuenta con 11 escuelas en Carolina del Norte y casi 60 escuelas en Latinoamérica que sirven a unos 1.400 estudiantes.

"Los anglos, aprovechan el sistema escolar y lo utilizan muy bien, mientras muchos de los hispanos, no van a clases de música, sino la que les enseñan en la iglesia”, dijo Misael Garriga, quien fundó una red hace dos décadas en Puerto Rico y una más recientemente en Carolina del Norte.

Los expertos dicen que las escuelas de música de las iglesias, tienen una motivación que va más allá de lo económico y que se basa en el compromiso de nutrir líderes laicos, aún cuando la iglesia tenga los recursos para tener músicos profesionales o altamente capacitados.

“El proceso es lento, pero muy fructífero, cuando la iglesia decide levantar sus propios músicos… toma tiempo; se necesita inversión y es muy arriesgado. Es por eso que las iglesias que tienen los fondos disponibles, salen y contratan a sus músicos”, dijo el Rev. Owen Ross, fundador de la Iglesia Metodista Unida La Fundición de Cristo en Dallas.

Ross había estudiado piano durante ocho años cuando niño, tocó batería en bandas de adolescentes y aprendió por sí mismo la guitarra, mientras servía en el Cuerpo de Paz en Ecuador. Siempre quiso tener el su iglesia la música, que había visto en otras congregaciones hispanas, por lo que fundó la Academia de Adoración en el 2010.

Con la ayuda del ministro de música de La Fundición, internos y ex alumnos convertidos en profesores, la escuela ha enseñado a más de 300 estudiantes, dándoles gratuitamente guitarras acústicas o teclados para aprender a tocar "Amazing Grace" y canalizar oleadas de nuevos músicos hacia los grupos de alabanza en la iglesia.

En su última edición, el programa restableció su calendario que dedicaba 45 minutos al estudio de la Biblia 45, seguidos de 45 minutos de instrucción musical, los domingos en la tarde. Los estudiosos dicen que invitar a los jóvenes a dirigir la adoración es una de las razones más importante del surgimiento de las mega-iglesias de América Latina en la década de 1990.

"Nuestros países, en general, tienen una población joven y la música es muy atractiva. Se creó un espacio para la participación en el culto que no estaba disponible antes", dijo María Eugenia Cornou, especialista en idioma español del Instituto Calvino de Adoración en Grand Rapids, Michigan.

Ese patrón se repite a menor escala en las iglesias de inmigrantes en los Estados Unidos. "Es muy enriquecedor para los laicos, cuando pueden aprender a tocar un instrumento, que les da un sentido de autoestima", dijo Paul Barton, un historiador de la Iglesia latina en la Universidad Metodista del Sur. Barton y otros expertos dicen que el culto carismático captura el espíritu Latino de fiesta: "la gente latina se conecta a nivel afectivo; están reemplazando solemnidad con entusiasmo y alegría”, dijo.

En la Iglesia Presbiteriana Emanuel, la banda Revelación lidera el procesional con Melissa Quiles interpretando una hermosa balada titulada “Santo Jesús”, mientras los congregantes van tomando sus asientos silenciosamente. Cuando el  servicio termina, casi dos horas más tarde, todos los fieles están de pie agitando los brazos, aplaudiendo y gritando al ritmo puertorriqueño de "En Los Montes, En Los Valles", de Marcos Witt o "En las montañas , en los valles ... pon las manos arriba!”.

 

*Jesse James Deconto, escribe para "Religion News Service" y publicó este artículo en Huffpost Religion. Para ver el texto original en inglés abra el siguiente enlace: http://www.huffingtonpost.com/entry/hispanic-churches-look-within-for-musical-leadership_55de585ee4b0e7117ba8d56b

** El Rev. Gustavo Vasquez es el Director de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615)742-5111 o por el gvasquez@umcom.org.