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Iglesias con vitalidad comparten rasgos similares

Barbara Dunlap-Berg*


Obispo John R. Schol.

6 de octubre, 2011 | Informe UMNS

El Obispo John R. Schol dirige la Conferencia Anual Baltimore-Washington, y siempre anda buscando congregaciones que se destacan. Como líder del equipo Congregaciones con Vitalidad, Schol es capaz de elaborar con facilidad una descripción de la congregación que tiene en mente. Una congregación con vitalidad, dice, tiene cinco características:

? Adoración atractiva e inspiradora
? Discípulos involucrados en misión y alcance
? Liderazgo laico talentoso, entrenado y empoderado
? Liderazgo clérigo efectivo, equipado e inspirado
? Grupos pequeños, y fuertes programas para niños y jóvenes

"Mientras todas las congregaciones tienen algún grado de vitalidad", afirma, "las congregaciones con gran vitalidad crecen, involucran a más gente en el ministerio y son más generosas en dar para la misión". En su conferencia encuentra cuatro ejemplos:

? La IMU Foundry, de Washington D.C., tiene una comunidad significativamente joven de participantes, uno de los números más altos de profesiones de fe de la conferencia y uno de los programas misioneros más fuertes de la denominación, y sigue creciendo.
? Otra congregación es la IMU Brighter Day, en Washington D.C., con más de la mitad de la congregación participando en estudios bíblicos. La congregación también tiene un servicio de adoración inspirador y participa en una obra misionera significativa en su comunidad y en el África.
? La IMU Mount Carmel, en Frederick, Maryland, ha doblado la participación en su servicio de adoración, y hace poco bautizó a 12 jóvenes y adultos. La congregación participa activamente en misiones.
? La IMU Mount Zion, en Bel Air, Maryland, tiene un significativo ministerio de grupos pequeños y trabaja para terminar con la pobreza del condado. La asistencia a su servicio de adoración subió de 35 a 700 personas.


Miembros de Silent Witness Mime Troupe, en la IMU Mount Zion, Bel Air, Maryland, actúan una escena de la vida de Cristo. Foto cortesía del grupo.

El status quo no es la respuesta
El tomar una congregación promedio y convertirla en una congregación llena de vitalidad no es algo que ocurra de la noche a la mañana, advierte Schol, y anima a los metodistas unidos a enfrentar "los desafíos espirituales que demanda la adaptación".

Un desafío es "llamar y desarrollar más líderes que den un giro a la situación". Estos líderes son capaces de producir una visión significativa para la congregación y llevarla a implementarla. Al final, "la congregación se conecta con la comunidad, crece con la llegada de nuevos discípulos y los involucra en misiones, revertiendo la declinación de la congregación".

Otro desafío es fomentar la confianza a todo nivel de la iglesia, junto con adoptar sistemas para cuantificar y medir el rendimiento, fijar metas y estar dispuesto a ser llamado a cuentas en las áreas de fidelidad y fructificación.

Hacer discípulos de Jesucristo para la transformación del mundo no quiere decir que debamos mantener el status quo, dice el Obispo Schol. Requiere que "aprendamos a conectarnos con la gente no religiosa o nominal de nuestras comunidades y que eliminemos lo que frena el flujo de recursos hacia las congregaciones comprometidas con ser iglesias con vitalidad".


Voluntarios de la IMU Foundry cocinando para Damien Ministries, en Washington D.C. Foto UMNS por Phil Carney.

Schol admite que no hay una sola receta para enfrentar los desafíos. "De hecho", dice, "animamos a las congregaciones a que tengan un espíritu de aventura y a que experimenten con diferentes ministerios para alcanzar a sus comunidades". Los ministerios más populares para atraer a gente nueva son los proyectos misionales y grupos pequeños centrados en adicciones.

"La gente nueva se siente atraída a lo que es auténtico", dice. "La gente quiere respuestas reales de gente real, no quieren las trivialidades de congregaciones convencionales".

El servicio de adoración inspirador mueve a la gente a comprometerse con Cristo o a involucrarse en un ministerio o misión. Puede tomar muchas formas o estilos. "Lleva a la gente a una decisión y la invita a tomar una decisión", dice Schol. "Son servicios de adoración llenos de oración, con planificación bien pensada y centrados en cómo mover los corazones".

Como ejemplo, dice que "una historia puede inspirar, el testimonio de una vida cambiada puede ser de inspiración, un predicador carismático o una canción puede llenar a la gente".

"Los líderes efectivos", dice Schol, "nacen a partir de los grandes desafíos que prueban sus almas y liderazgo. Estos desafíos son como un cedazo que separan a los buenos líderes de los líderes mediocres.

"Los grandes líderes no tienen miedo a los desafíos ni de fracasar. Reconocen que aprenderán algo y seguirán adelante. Los líderes promedio tratan de tomar el camino seguro". La mejor forma de crear líderes es mediante desafíos más fuertes.


El grupo de estudio Club de Lucha Bíblica se reúne en un salón de tatuajes. Este es un ministerio de la IMU Hot Metal Bridge, Pittsburgh, Pa. Foto cortesía de la iglesia.

Schol reconoce que la iglesia perderá a algunos líderes que son parte del promedio normal, porque no podrán resistir el peso del desafío.

"Hoy servimos en tiempos críticos que nos llaman a un liderazgo efectivo. No podremos formar líderes si los protegemos de los desafíos. Debemos, más bien, acompañarlos en el camino y decirles que está bien fracasar". Lo importante es tomar riesgos sin miedo al fracaso.

Hablando de los grupos pequeños más inusuales que ha visto, Schol mencionó el club "Madres que una vez fueron populares". Se trataba de un grupo de madres con hijas adolescentes. También habló del Club de Lucha Bíblica, un grupo de estudio bíblico que se reúne en un salón de tatuaje, en Pittsburgh, para luchar con dudas y preguntas sobre la vida. En este grupo, uno puede levantar cualquier pregunta y puede cuestionar toda respuesta.

Sigamos aprendiendo
Parte de ser una congregación con vitalidad es evaluar la salud actual de la iglesia, lo cual causa resistencia de parte de la gente. "La resistencia no es ni mala ni buena", dice. "Es una expresión de que dos ideas tienen dificultad en ocupar el mismo espacio. Nuestra primera respuesta a los que resisten es preguntar: ¿Qué deseas que nosotros sepamos? ¿Qué estamos pasando por alto?"

"La iglesia debe dar los pasos necesarios para abordar buenas preguntas y conductas normales de resistencia a otras ideas. Pero debe seguir moviéndose hacia adelante. Los cambios implican arriesgarse y hasta equivocarse", dice Schol. "Si nos equivocamos, debemos preguntar ¿Qué hemos aprendido del cambio? ¿Qué seguiremos haciendo? ¿Qué vamos a modificar?"

El don más grande que podemos dejarle a la iglesia son las lecciones aprendidas. "También es un don para la iglesia del futuro, si encendemos otra vez el espíritu de salvar almas, de alcanzar a los no-religiosos o nominales con el evangelio de una forma que capturemos sus corazones e imaginación".

*Dunlap-Berg es editora de contenido para Comunicaciones Metodistas Unidas. Contacto: Barbara Dunlap-Berg, Nashville, Tenn., 615-742-5470 ó newsdesk@umcom.org.