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Hay que terminar con la violencia de las armas de fuego

Debemos decirle a nuestro gobierno, congregaciones y cultura que es hora de terminar con la violencia por armas de fuego.

Martin Luther King Jr. dijo una vez que era hora de convertir el papel en acción, yo digo ahora que es tiempo de convertir las lágrimas en acción. Necesitamos la acción eficaz que viene de ser comunidades compasivas:

  • Debemos orar y hacernos presentes por nuestras hermanas y hermanos de Newtown, Conn., que están de duelo.
  • Debemos hacer lo mismo por todos los que mueren todos los días, cerca de 3,000 personas cada día. Mueren por la violencia de los asesinatos, asaltos, suicidios y accidentes.
  • Debemos proteger a la gente con problemas mentales y necesidades emocionales que viven en nuestras comunidades. Necesitamos comunidades compasivas.


Claridad moral
Necesitamos acción eficaz para ser comunidades con conciencia, claridad moral sobre el bien y el mal:

  • No matarás&ellipsis; amarás a tu prójimo como a ti mismo
  • Las comunidades de fe deben comprometerse determinada y respetuosamente a entablar una conversación con nuestra cultura. ¿Qué papel juegan las películas, los juegos de video y la música en la formación de la conciencia, cuando la gente ve, una y otra vez, la descripción gráfica de la violencia, así como la glorificación de la violencia?
  • Esto debe ser un asunto de conciencia moral, no de política. No es un asunto relativo a republicanos o demócratas. Tiene que ver con nuestros niños y con la epidemia nacional la violencia por armas de fuego.

Compromiso concreto
Necesitamos una acción eficaz de comunidades con un compromiso concreto a cosas como:

Políticas sociales y estilos de vida que terminen con la violencia de las armas.
Realizar rápidamente la labor que el equipo del vice-presidente Biden está haciendo respecto a la regulación de las armas, el servicio médico mental y otros asuntos relacionados.
Mientras que la Iglesia Metodista Unida ha estado, por años, a favor de la prohibición nacional de la propiedad de armas de fuego por el público en general y de armas de asalto, debemos urgir al Congreso a, por lo menos, prohibir las armas de asalto, como la AR-15 usada en Connecticut, y las cámaras de alta capacidad de municiones.

Como nación hemos gastado enormes recursos para abordar el problema del terrorismo que viene desde fuera, pero hay un terrorismo que viene de dentro, el terrorismo de las armas, que nos arrebata la vida de nuestros niños y otras personas inocentes todos los días. Esto demanda que dediquemos una enorme cantidad de recursos y valentía para frenar la violencia por armas de fuego.

*Weaver es secretario ejecutivo del Concilio de Obispos de la Iglesia Metodista Unida.