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Gary Lloyd McCullough/The Florida Times-Union, courtesy of AP.

Una casa se desliza en el Océano Atlántico después del huracán Irma en Ponte Vedra Beach, Florida, el 11 de septiembre. Los/as metodistas unidos/as se están preparando para proporcionar alivio.

Esperando para evaluar el impacto del huracán Irma

 

Por el Servicio de Noticias Metodista Unido*/Traducción y Adaptación por Michelle Maldonado**
Sept. 11, 2017 | UMNS

Ya disminuida pero todavía siendo una tormenta importante, Irma continua su desplazamiento a través del Sureste de los Estados Unidos, y los metodistas unidos/a están entre aquellos/as que tratan de determinar su impacto.

La tormenta que tocó tierra en Florida como un huracán Categoría 4, ha producido al menos la muerte de 7 personas en el continente americano, y de 37 personas en el Caribe. En la tarde del 11 de septiembre, millones de personas estaban sin electricidad en Florida, y el estado seguía enfrentando la amenaza de una severa tormenta, especialmente en la ciudad de Jacksonville.

Metodistas unidos/as en Georgia, Alabama y las Carolinas esperaban para ver cómo la ahora tormenta tropical Irma afectaría a sus estados, con Charleston y Savannah experimentando inundaciones.

Catherine Earl, directora de respuesta a desastres de Estados Unidos en asociación con el Comité Metodista Unido de Auxilio, había consultado con la Conferencia Anual de Florida incluso antes de la llegada de Irma, y dijo que estaba trabajando en crear una subvención de emergencia mayor de lo normal. "Van a necesitar mucha ayuda financiera", dijo Earl.

El Obispo Ken Carter, quien dirige la Conferencia Anual de Florida, animó a la gente a darle prioridad a su seguridad. "Estamos tratando de alentar a la gente a que se mantenga segura y permanezca conectada", dijo Carter. Señaló que las iglesias metodistas unidas están sirviendo como áreas de preparación para la Cruz Roja y los/as trabajadores de respuesta a emergencias.

El Rev. Rini Hernández, superintendente del Distrito Suroeste de Florida, dijo que no conoce la situación de cada iglesia en su área, pero hasta ahora sólo ha escuchado "una historia milagrosa tras otra". Su distrito abarca Marco Island, el segundo lugar en la Florida donde Irma tocó tierra, y Naples, que también sufrió daños severos. Sin embargo, ha escuchado de 50 pastores/as cuyas iglesias están relativamente bien. Agregó que muchas iglesias se están preparando para servir a sus comunidades de la manera que sea necesaria.

La Revda. Candace Lewis, superintendente del Distrito Central del Golfo, dijo que su distrito que incluye Tampa y Lakeland, está "mejor de lo previsto". Nativa de Florida, ha vivido varios huracanes y espera que la gente de todo el estado se una para ayudar en la recuperación.

Earl señaló que la preparación previa al huracán, que implicaba la consulta con múltiples conferencias, reforzó el sentido de trabajar dentro de la conexión. "Muchas de las conferencias están muy bien preparadas y lo han hecho antes. Ellos entienden la inversión espiritual y emocional que se necesita para liderar este tipo de respuesta", dijo.

Aunque tomará algunos días saber qué iglesias sufrieron daños por el huracán Irma, podría tomar días o incluso semanas el saber cómo cada iglesia local respondió; ellas se levantaron y comenzaron a actuar. Algunos de los hechos ocurridos antes de que Irma golpeara Florida, fue la recolección de suministros y la instalación de refugios para los evacuados que se desplazaban hacia el norte.

La conferencia Alabama-Oeste de Florida organizó iglesias a lo largo de la carretera interestatal I-10 para servir como estaciones de apoyo, y para proporcionar tarjetas de gasolina, informó Amelia Fletcher, coordinadora de respuesta a desastres de la conferencia.

En Augusta, Georgia la Iglesia Metodista Unida de Trinity on the Hill había aprendido duras lecciones del huracán Mateo el año pasado, así que cuando la Cruz Roja pidió a la iglesia que fuese un refugio, los/as voluntarios/as estaban dispuestos, informó al Augusta Chronicle, Julia Crim, ministra de discipulado y alcance. La iglesia estaba bien preparada para sus 180 huéspedes.

La IMU West Robeson en Lumberton, Carolina del Norte decidió ayudar a los/as evacuados/as que se dirigían al norte de Florida, con una parada de descanso en la carretera interestatal I-95. Los miembros de la iglesia recolectaron comida y provisiones para regalar. "En lugar del servicio del domingo... nos pusimos nuestras camisas de sirvientes y salimos a servir a aquellos/as que necesitaban ayuda", dijo el Rev. Anthony James al canal de noticias WBTW-TV.

En Tampa, Florida la Revda. Vicki Walker salió a las calles el 9 de septiembre, asegurándose de que las personas sin hogar se refugiaran de la tormenta. Para ello pasó el día llevando a cada una a los refugios públicos en terreno más alto. Walker, ministra de misiones y alcance en la Iglesia Metodista Unida de Hyde Park en Tampa, conoce a muchos/as en la comunidad a través del ministerio sin hogar de la iglesia. Sin embargo, el edificio de la iglesia ubicado cerca de una zona de evacuación y bajo amenaza de tormenta, no era seguro como refugio.

Ese no es el único grupo marginado al que ella ayudó. Trabajó con el Departamento de Policía de Tampa para encontrar una instalación que pudiera servir como refugio seguro para los delincuentes sexuales registrados, ya que no se les permite permanecer en refugios públicos. Como última instancia, ella y otros/as socios/as de la comunidad encontraron una instalación no utilizada del condado que podría servir como alojamiento seguro. Un hombre que es artista, le dejó sus pinturas enmarcadas para que ella las protegiera durante el huracán.

"Fueron personas de nuestra comunidad que si estaban en una zona de evacuación ¿a dónde irían? Creo que Dios nos llama a cuidar a todos sus hijos, no sólo a los que nos gustan o con quienes nos sentimos cómodos". Walker esperó la tormenta en su casa, un apartamento en el cuarto piso de un edificio. Dijo que nunca tuvo miedo y que sintió el llamado a ser la paz que Dios quiere que la gente tenga.

"Una tormenta puede sacar lo mejor de la humanidad mientras nos unimos para limpiar, reconstruir y proporcionar esperanza. El mayor regalo que la iglesia puede dar es la esperanza en un tiempo como este", dijo.

Esta historia fue escrita por el personal de UMNS, incluyendo Linda Bloom, Heather Hahn, Kathy Gilbert y Joey Butler.

Contacto con los medios de comunicación: Linda Bloom al 615-742-5470 o newsdesk@umcom.org.

Para leer la noticia original en inglés, visite el enlace: http://www.umc.org/news-and-media/waiting-to-assess-impact-of-hurricane-irma

**Michelle Maldonado es la Directora Asociada de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615) 742-5775 o por mmaldonado@umcom.org