Skip Navigation

Elecciones: lo que se puede y no se puede

13 de septiembre, 2012 | The Interpreter

Las iglesias y las organizaciones religiosas, en los Estados Unidos, están exentas de los impuestos federales por ingresos y, por lo general, pueden recibir donaciones deducibles de impuestos.

En este año de elecciones para el Congreso y para la presidencia del país, hay que recordar que las iglesias pueden poner en peligro o perder estos privilegios, si actúan contra la ley.

Según la Guía Tributaria para Iglesias y Organizaciones Religiosas del Servicio de Impuestos Internos, las iglesias están entre las organizaciones exentas de pagar impuestos, y tienen "terminantemente prohibidas de participar, en forma directa o indirecta, o de intervenir en alguna campaña política a favor de (o en contra de) cualquier candidato a elección de un cargo público" (p. 7). Lo que se prohíbe es una actividad que beneficie o perjudique a un candidato o que sea partidista.

Las iglesias pueden:

· Discutir temas, a condición que la discusión no exhiba preferencias a favor o contra de candidatos específicos.
· Distribuir material educativo sobre cómo votar y auspiciar una campaña para promover que la gente vote.
· Invitar a un candidato, si todos los otros candidatos también son invitados.
· Servir como local de votación
· Invitar a un candidato en una capacidad no oficial como, por ejemplo, una ceremonia o reunión, a condición de que no sea presentado como candidato y no se mencione para nada su candidatura y que el evento no se publicite diciendo que asistirá la o el "candidato" tal o cual.
· Promover algunas políticas o asuntos, a condición de que el tiempo que se gaste en esta actividad sea "insustancial" en comparación con otras actividades de la iglesia.

Las iglesias no pueden:

· Tomar partido abiertamente en un tema, especialmente promoviendo o denunciando los puntos de vista de un candidato particular.
· Endosar a un candidato.
· Distribuir materiales predispuestos a favor o en contra de un candidato, o distribuir material provisto por un candidato o partido político.
· Levantar fondos para un candidato o partido político, o contribuir a una campaña política.
· El clero puede tomar partido a favor o contra un candidato, siempre y cuando lo hagan como individuos privados y no en representación de la iglesia. Los clérigos no puede usar el púlpito, las publicaciones de la iglesia y ningún otro foro relacionado a la iglesia a fin de expresar sus preferencias particulares.