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Foto: Levi Bautista, GBCS.

Miembros de la Junta Directiva de GBCS visitaron la sede de la O.N.U., después de su reunión del 24 de marzo en el Centro de las Iglesias para las Naciones Unidas. A la derecha destaca uno de los líderes de la comunidad hispano/latina de la IMU, el Rev. Edgardo Rivera, Superintendente del Distrito de Frederick, en la Conferencia Anual de Baltimore-Washington.

El importante legado metodista unido para la ONU

 

Por Linda Bloom*/ Traducción y adaptación: Rev. Gustavo Vasquez **
26 de abril de 2017

Cuando Elsa Stamatopoulou empezó su trabajo en la Organización de las Naciones Unidas en 1980, los/as metodistas unidos/as se encontraban entre los/as principales aliados/a, entre las comunidades de fe que colaboraban para crear estándares y herramientas de monitoreo, el torno a la defensa de los derechos humanos.

Stamatopoulou fue parte de una presentación el pasado 24 de marzo, del panel "Los Pilares Fundacionales de las Naciones Unidas: Paz, Seguridad, Derechos Humanos y Desarrollo", ante la Junta General de Iglesia y Sociedad (GBCS) de la denominación. Nativa de Grecia y veterana de O.N.U., esta mujer de 31 años, compartió información y agradecimientos con líderes de GBCS en el “Centro de las Iglesias para las Naciones Unidas (CCUN)”, edificio propiedad de La Iglesia Metodista Unida donde los directores de GBCS se reunieron en el "parlamento de la sociedad civil”, donde se elaboran ideas y propuestas que se llevan a las salas de conferencias de la ONU.

Para los Metodistas Unidos, las conexiones son profundas.

La Rev. Susan Henry-Crowe, máxima ejecutiva de GBCS, recordó su primera visita a la Organización de las Naciones Unidas en 1967, cuando tenía 16 años. "Ver al rey Hussein de Jordania entrar en la O.N.U. inmediatamente después de la Guerra de los Seis Días (en el Medio Oriente), cambió mi visión del mundo", dijo durante un informe a los directores. "La iglesia me dio la visión de cómo podría ser una persona como cristiano/a y ciudadano/a global".

El avance de esa visión es parte del trabajo para el Rev. Liberato "Levi" Bautista, quien ha encabezado por largo tiempo la oficina de la Junta General de Iglesia y Sociedad en el CCUN. Ha sido el principal representante de la agencia ante las Naciones Unidas desde 1996.

Por su parte, Harriett Olson, máxima ejecutiva de Mujeres Metodistas unidas (UMW), quien es la organización propietaria del edificio del CCUN ubicado en el 777, Plaza de la O.N.U. de la ciudad de Nueva York, compartió una presentación sobre el impacto de este centro como anfitrión y facilitador de muchos planteamientos de la sociedad civil, que involucran frecuentemente a la Organización de las Naciones Unidas. "Estamos facilitando las conversaciones, estamos creando espacios. Brindar hospitalidad es el trabajo de este edificio", dijo Olson”.

Un antiguo inquilino de CCUN, Joseph Donnelly, delegado permanente de Caritas Internacional ante la O.N.U., calificó este centro como el espacio independiente de los "representantes del mundo". Incluso ha sido de gran utilidad para quienes no están vinculados a un grupo religioso, así como para quienes profesan cualquier tradición de fe. "No puedes estar en este edificio demasiado tiempo, sin que uno se sienta movido a hacer una oración", dijo.

Otra metodista unida, llegada recientemente a la O.N.U. es Nikki Haley, quien funge como embajadora de los Estados Unidos en esta organización y que fuera gobernadora del estado de Carolina del Sur. Ella fue invitada por Henry-Crowe para reunirse con la junta directiva de GBCS, pero su despacho informó que no podrí asistir porque estaba de viaje. Sin embargo, agradeció a Henry-Crowe por la invitación.

Como parte de la reunión de GBCS, alguno/as de los miembros estadounidenses de la junta escribieron cartas personales a Haley, mientras que quienes venias de otros países hicieron lo propio con los embajadores de Filipinas, Noruega, Alemania y Angola. En sus cartas, pidieron a los representantes diplomáticos que apoyaran plenamente un conjunto de 17 nuevos objetivos para impulsar el desarrollo Sustentable a través de la O.N.U. con el fin de acabar con la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos/as.

“Lo que hace que las metas sean significativas es el hecho de que esas negociaciones incluyeron no sólo a los 193 estados miembros, sino a miles de grupos de interés "presionando y participando" en el proceso”, dijo Thomas Gass, un diplomático suizo que ahora sirve como secretario general adjunto de la O.N.U. “Más de 5 millones de personas fueron entrevistadas sobre su visión del desarrollo sostenible. Me gusta decir que la sociedad civil abrió las puertas de la O.N.U. y liberó la inteligencia emocional de esta organización, una inteligencia emocional que está muy arraigada en los derechos humanos", dijo Gass a los/as directores/as de GBCS.

Es la combinación de paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo lo que es esencial.

Cuando la carta de la ONU de 1945 mencionaba los derechos humanos - y "creaba una revolución" en los asuntos internacionales – convertía a la gente en sujetos bajo el derecho internacional, dijo Stamatopoulou, profesora adjunta en la Universidad de Columbia y directora del Programa de Derechos de los Pueblos Indígenas del Instituto Para el Estudio de los Derechos Humanos.

Desde entonces, se han desarrollado alrededor de 100 instrumentos internacionales de derechos humanos, junto con fuertes mecanismos de supervisión. Pero la sensibilización sobre los derechos humanos es igualmente importante y Stamatopoulou está convencida de que el papel principal que la sociedad civil puede desempeñar hoy en día "es seguir aplicando esos derechos a nivel comunitario, manteniendo vivo el lenguaje de los derechos humanos".

La consolidación de la paz también es clave, como Rima Salah aprendió durante una larga carrera con UNICEF como defensora de las mujeres y los niños envueltos en conflictos; trabajo que la llevó a muchos países diferentes. "No puede haber desarrollo sostenible sin paz y sin paz sin desarrollo sostenible", dijo.

Al principio, la participación de la O.N.U. en el mantenimiento de la paz se limitaba a mantener los ceses al fuego y a estabilizar la situación en el terreno del conflicto, lo cual pudo ser experimentado en carne propia por Salah, como una niña que crecía en Jerusalén.

Posteriormente, los esfuerzos de pacificación de la se ONU enfocaron en las necesidades de las personas y finalmente se centraron en los derechos humanos y el desarrollo. Pero la positiva tendencia reciente hacia la paz ha sufrido una reversión. "Hoy en día, millones de familias se encuentran atrapadas en medio de violentos conflictos que interrumpen el tejido social y comprometen el fundamento mismo de sus instituciones", dijo Salah quien reclacٕó que el impacto de esa violencia "es tremendo y no debe ser tolerado".

Ella dijo que la adopción de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el 2030, es uno de los "triunfos" en el avance de los ideales de paz y seguridad en los últimos dos años. Las resoluciones "revolucionarias" adoptadas por la ONU en abril de 2016, también representan un cambio de la consolidación de la paz, al sostenimiento de la misma, basado en un informe de un alto nivel , de un panel designado por la entonces Secretario General de la O.N.U. Ban Ki-moon.

Salah, miembro del panel, dijo que su informe, "Uniendo Nuestra Fuerza para la Paz", se centra en cuatro áreas principales: la prevención de conflictos, la mediación, la protección de los/as civiles y el mantenimiento de la paz.

* Bloom es editora asistente del Servicio Metodista Unido de Noticias. Puede contactarla al https://twitter.com/umcscribe, al 615-742-5470 o newsdesk@umcom.org.

** El Rev. Gustavo Vasquez es el Director de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615)742-5111 o por el gvasquez@umcom.org.