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Divorcio: una oportunidad para ayudar

 
28 de febrero, 2012 | MyCom

En los Estados Unidos, casi la mitad de los matrimonios terminan en divorcio. La iglesia debe estar comprometida con quienes están separados o divorciados, para ayudarlos a lidiar con los desafíos emocionales, espirituales y económicos. Este ministerio de empatía y compasión evitará que las personas se vayan de la iglesia o las atraerá a ella, si no asisten.

Es importante que toda iglesia tenga un grupo que ayuda a que la gente se recupere de un divorcio. "El programa de recuperación me devolvió algo que creía perdido: la esperanza", dice alguien que asiste a la IMU Suntree, en Melbourne, Florida. "Cada día me lleva más cerca a sentirme realizado con la vida y conmigo mismo".

Para formar un grupo, se debe acudir a quienes han pasado por la experiencia, han sobrevivido y ahora están bien. Estas personas querrán compartir tiempo y experiencias para apoyar a otros. Involúcrelos junto a algunos líderes para formar un grupo de ayuda.

Hoy hay diversos programas que ayudan a que el grupo pueda funcionar bien. Por ejemplo, existe el exitoso programa