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Conferencias empiezan guía en grupo

Tita Parham

16 de octubre, 2012 | GBHEM


En un ejercicio, los participantes de un entrenamiento esbozaron su camino de fe en una cruz. Las notas verdes indicaban las áreas de cambio o crecimiento hacia donde Dios los llamaba. Foto por Nancy Lown.


Cada verano, en las conferencias anuales de la Iglesia Metodista Unida, se ordena, licencia y comisiona a los candidatos/as al ministerio.

Para algunos el camino hacia ese fin ha sido confuso. Para otros ha sido un camino largo, que les ha tomado más de 10 años.

En 2008, se le encargó a la Comisión de Estudio del Ministerio que estudiase el ministerio ordenado en la Iglesia Metodista Unida y que haga recomendaciones basadas en sus hallazgos. Esto incluyó revisar el proceso de candidatura y determinar formas para racionalizarlo.

La investigación de la comisión reveló que había desafíos consistentes en toda la denominación: candidatos que no entienden el proceso, muy pocos mentores calificados para guiar a los candidatos, inconsistencias en la experiencia de la candidatura.

La comisión dijo que una solución sería la tutoría en grupo. La Conferencia General 2012 coincidió con esta opinión. Ahora las conferencias anuales están empezando a incorporar la guía de grupo en el proceso.

La Rda. Emily Oliver, directora asociada de Excelencia del Clero, en la Conferencia de Florida, dice que la iniciativa está ayudando en Florida. La tutoría en grupo empezó en enero de 2010 en Florida.

Oliver afirma que los candidatos ahora saben lo que deberían hacer, a cada paso, y juntos siguen el plan, trabajando con pastores entrenados que actúan como guías.

"Les agrada que hay un plan estándar establecido desde el principio. Si uno siguen el plan, sabe cada paso que se debe tomar y cuándo se terminará el proceso", dice. "Les gusta el compañerismo de hacerlo juntos en grupo, en lugar de sentirse solos". En Florida, los candidatos empiezan el proceso en enero o julio. Dos mentores o guías trabajan con cada uno de los nueve distritos de la conferencia en siclos de 6 meses, con un promedio de 6 candidatos por distrito. Si un distrito tiene más candidatos, se reclutan dos guías adicionales para empezar otro grupo.

Los candidatos primero asisten a un retiro de orientación donde conocen a sus mentores. Después, en los siguientes cuatro meses, se reúnen en grupo seis veces. El siguiente paso es una entrevista con el Comité de Ministerio Ordenado de su distrito, a fin de ser certificados como candidatos al ministerio, para poder continuar el trabajo hacia la licenciatura u ordenación.

Muchos son los beneficios de la guía en grupo, dice Oliver.

"Cuando se trataba con una sola persona, se podía empezar en cualquier momento, y el proceso avanzaría tan rápido o lento como el candidato y el mentor pudieran reunirse. No había un número determinado de reuniones, ni temas a discutir. Cada uno hacía su propio programa", dice.

Cualquier candidato que necesite más tiempo para discernir su llamamiento, puede darse más tiempo, dice Oliver. "Pero quienes tienen claro su llamado y saben a dónde van, la guía en grupo les permite cumplir con los requisitos a tiempo, de modo que pueden avanzar hacia el seminario o a los siguientes pasos del proceso".

Sin la presión de tener que hallar un guía para cada candidato, la conferencia puede seleccionar clero que se siente llamado a la tarea de ser mentor/a.

"Proveer de guía es una de las cosas que realizan, aparte de pastorear su iglesia, de modo que no es sólo algo más en una lista de tareas", dice Oliver. "Es realmente su llamado, y ponen esfuerzo en ello".

Estar en un grupo y el oír la experiencia de otras personas ayuda a que los candidatos clarifiquen su llamado, dice Oliver. Mencionó a un candidato que empezó el proceso porque era muy activo en su iglesia y sintió que ser pastor era el siguiente paso lógico. Pero cuando escuchó a otros candidatos compartir sus experiencias de ser llamados y a líderes que subrayaban que la labor laica es también un llamado, se dio cuenta que el ministerio a tiempo completo no era para él.

"Por consiguiente, pensamos que fue todo un éxito que él fuese capaz de venir a un retiro y escuchar el mensaje de que ser laico es un llamado válido", dice Oliver.

Un comienzo de cambio
Muchas conferencias anuales están empezando a crear este sistema de guía en grupo. La Junta General de Educación Superior y Ministerio (GBHEM) ofreció entrenamiento en julio de este año.

"Me alegró que 32 conferencias anuales asistieran al entrenamiento, lo cual es más de la mitad de todas las conferencias", dijo la Rda. Meg Lassiat, directora de Candidatura, Guía y Relaciones Conferenciales. Entre los participantes, había gente de los directorios de ministerio ordenado, gente que participa en reclutamiento y discernimiento, superintendentes y personal de las conferencias.

Una parte clave del entrenamiento fue el uso del proceso de discernimiento VocationCARE que tiene cuatro prácticas: crear espacio, preguntas para crear despertamiento, reflexión teológica en grupo y promulgar el siguiente paso fiel.

Lassiat dice que estas prácticas proveen un marco espiritual para los candidatos en grupos de discusión sobre discernimiento. "Tienen sugerencias específicas, como la de escuchar bien a la gente y hacer preguntas iluminadoras que ayudan a discernir la voz de Dios y dar el siguiente paso".

VocationCARE puede usarse con Fulfilling God's Call: Guidelines for Ministry, un recurso metodista unido.

*Parham es escritora, editora y consultora de comunicaciones independiente, con base en Apopka, Fla.