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Cómo ayudar a familias en movimiento

Susan Miller sabe lo que es pasar la vida mudándose de un lugar a otro. Como esposa de un ejecutivo de una compañía hotelera, tuvo que mudarse 14 veces en 25 años. Esto la llevó a formar Just Moved Ministry (Ministerio: Recién Me Mudé).

El ministerio busca ayudar a quienes no pueden echar raíces en ningún lugar y equiparlos para dejar atrás el pasado y abrazar nuevas situaciones. Miller da entrenamiento en instalaciones militares y corporaciones.

Los hispanos son, con frecuencia, una población flotante que va de un lugar a otro. La iglesia debe ayudarlos en esta constante mudanza de un lugar a otro.

Cómo ayudarse a sí mismo a enfrentar los cambios
A continuación, primero algunas sugerencias para quienes tienen que mudarse:

1. Antes de mudarse, asegúrese de dar un cierre adecuado a sus relaciones. Tome fotos para tener recuerdos y confeccione un álbum con las fotos de amigos e iglesia.

2. Cuando haya terminado de mudarse a otro lugar, esté consciente de los factores que producen agobio físico, emocional y espiritual.

3. No empiece a comparar la iglesia y comunidad que dejó con su nueva situación.

4. Sea realista con lo que espera. No exija lo que no es posible.

5. Recuerde que al mudarse a otro lugar uno sufre una pérdida tangible. De modo que, usted sufrirá aflicción. Dé por sentado que usted pasará por las etapas del sufrimiento por una pérdida de amigos, iglesia, hogar, vecindario, etc. Entienda que el dolor que experimenta es normal. Al formar nuevas relaciones, el dolor pasará.

6. Al mudarse se produce una crisis de identidad, ya que nuestra identidad está atada, en parte, a nuestro entorno. Uno siente que hay algo en nosotros que nos falta. Con el tiempo, hace parte de uno el nuevo barrio, amigos, etc. Pero es un proceso que toma tiempo.

7. Los puntos 5 y 6 indican que uno debe abrirse a la nueva situación, empezar amistades y abrazar la nueva iglesia. Es un error tratar de aislarse por el dolor de la pérdida.

8. Es importante desempacarlo todo y tomar en serio el establecerse otra vez. Uno debe estar determinado a construir un hogar otra vez.

9. Es muy importante compartir lo que uno siente, la ansiedad y el dolor. Hable con su cónyuge o algún amigo o amiga nueva sobre cómo se siente.

Cómo la iglesia puede ayudar
Las congregaciones pueden también ayudar a los recién llegados:

1. Que por tres semanas, la gente de la congregación se turne para llevarles, una vez por semana, una comida, para así ayudar a quienes están recién desempacando.

2. Que voluntarios de la iglesia los ayuden a desempacar, a ubicarlos en la ciudad respecto a supermercado y otros lugares que necesiten.

3. Que la iglesia les regale algunas tarjetas pre-pagadas para un restaurante, el cine y lugares como Home Depot.

4. Que algún miembro de la iglesia ofrezca hacer algún mandado y ofrecer transporte.

5. Invite a la nueva familia a las actividades de la iglesia, pero no los presionen en un tiempo de ajuste.

6. Que la iglesia les envíe una carta de bienvenida.