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Brigada metodista llega al centro de la isla con agua y comida

 

Por Rev. Gustavo Vasquez*
5 de octubre de 2017

Un grupo de jóvenes, mujeres, hombres, pastores/as y laicos/as de diferentes iglesias metodista del área metropolitana de San Juan, se desplazaron en sus propios vehículos a la zona de central del país, hasta sectores donde la ayuda sólo ha llegado en helicóptero. Liderados por el Obispo Hector Ortiz, esta brigada visitó el área de Jayuya y Utuado, localidades que fueron severamente afectadas por el huracán María.

La brigada preparó alrededor de 200 empaques con comida, para ayudar a mitigar la creciente necesidad de agua y alimentos de las familias residentes en esta área. Este trabajo de acopio y organización se está llevando a cabo en la Iglesia Metodista Puerto Nuevo.

La Revda. Virna Solís, pastora de esta congregación dijo que esta tarea de distribución de alimentos y agua “lo hemos venido haciendo en sectores como Guaynabo, Patillas, Villas del Sol y esta propia comunidad; por lo que podría decir que llevamos casi quinientos empaque de comida distribuidos, contando lo que se lleva a Jayuya y Utuado”.

La Rvda. Virna Solís, pastora de la Iglesia Metodista “Rev. José Espara Marrero” en Puerto Nuevo. Foto: Rev. Gustavo Vasquez.

“Lo más satisfactorio es la cantidad de gente que se ha envuelto en esta labor. Unas 50 personas nos ayudan a hacer las compras, preparar los paquetes y distribuirlos, con las donaciones internas que recibimos de miembros de nuestra congregación y de otras iglesias que también participan”, afirmó la Rvda. Solís.

La Iglesia Metodista “Rev. José Espara Marrero” en Puerto Nuevo, ha servido como centro de acopio y preparación de los empaques de alimento para las familias que afectadas por la falta de agua y comida. Foto: Rev. Gustavo Vasquez.

Para continuar esta labor de mitigación de las necesidades, la Rvda. Solís hizo un llamado a todo el pueblo metodista a apoyar esta importante iniciativa con donativos y materiales: “necesitamos mucha agua, repelente para la plaga, pañales desechables, alimentos no perecederos, libros de pintar, creyones, mosquiteros, artículos de higiene personal, cremas antibióticas y medicamentos de libre prescripción”.

Al igual que la mayoría de las iglesias y locales comerciales de todo el país, la iglesia metodista ubicada en Puerto Nuevo, ha sufrido daños en los letreros y símbolos externos, debido a los fuertes vientos del huracán. Foto: Rev. Gustavo Vasquez.

“Necesitamos esa ayuda para poder ayudar. La Iglesia Metodista de Puerto Rico, es una comunidad viva al servicio del Reino”, concluyó.

Gratitud y esperanza, en medio del dolor y la pérdida

La brigada se hizo presente en el área de Jayuya donde se encuentra la Iglesia Metodista Wenceslao Marrero de Mameyes. Allí, Gladis Rivera, pastora de la iglesia y administradora del campamento metodistas, recibió al grupo y relató la dura experiencia que les ha tocado vivir con el paso del huracán María.

“Para mi familia en particular, esta situación con el huracán nos trajo mucho dolor, porque hubo un desprendimiento de terreno, donde mi ex esposo y padre de mis hijos/as falleció y su actual esposa está internada en el área de cuidados intensivos, con graves heridas en la cabeza y la amputación de una de sus piernas. En adición a eso, esta misma semana el abuelo de mis hijo/as falleció a causa del cáncer. Así como nosotros/as, varias familias en Jayuya han perdido seres queridos: una joven a causa de un derrumbe y otra persona por un ataque cardíaco”, relató la Pastora Rivera.

Gladis Rivera es pastora de la Iglesia Metodista “Wenceslao Marrero” en Mameyes y administradora del campamento, compartió la dura experiencia que les ha tocado vivir en los últimos días. Foto Rev. Gustavo Vasquez.

En adición a la triste pérdida de vidas humanas, la Pastora Rivera suma las pérdidas de viviendas, de cosechas, la destrucción de los sistemas de energía eléctrica y comunicaciones y la creciente escasez de alimentos y agua: “estamos esperando la ayuda del ejército en Mameyes, así como ha llegado a Jayuya, donde la han traído por helicóptero”. 

El sistema eléctrico del país fue severamente impactado por el huracán María. Hay muchos postes y líneas totalmente desprendidas. El daño es generalizado y las autoridades han anunciado que es un proceso que tardó más de 6 meses y que hasta el momento sólo el 7% ha sido restablecido. Foto Rev. Gustaco Vasquez.

En medio de esta difícil situación la iglesia tiene una importante tarea por delante con el cuidado pastoral y espiritual de las comunidades afectadas. “Tenemos un Dios fiel que nos acompaña y que nos dice en su palabra que el estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo; un Dios que nos dice que estará con nosotros/as aún en medio de la escasez que estamos viviendo. Esto nos es fácil porque hay gente que lo ha perdido todo y aquí no hay un refugio donde la gente pueda sentir amparo. Tienen que irse al área urbana y muchos se resisten por la distancia y porque no quieren que les roben lo poco que les queda”, lamentó la pastora.

Personas de edad avanzada, residentes del área de Jayuya fueron uno de los énfasis en que la brigada puso su atención, para proveerles agua y alimentos. Foto Rev. Gustavo Vasquez.

En torno a las necesidades que tienen quienes aún residen en el área, la pastora Rivera dijo: “necesitamos con urgencia comida, agua, pañales para adultos y niños, linternas baterías. De ayuda de FEMA hemos visto sólo los helicópteros y algunos censos que comienzan a levantar los gobiernos locales, pero en cuanto a la presencia oficial, aún no hemos visto nada”.

La devastación ecológica que el huracán María ha dejado en Puerto Rico, es de dimensiones incalculables. La vegetación de todo el país, ha perdido su follaje y lo que eran verdes bosques de árboles frondosos, lucen hoy como una inmensa alfombra de color marrón, llena de troncos secos y caidos. Foto Rev. Gustavo Vasquez.

“En el hospital sólo la emergencia está trabajando y el servicio forense, pudimos corroborar por las muertes que hemos padecido en la familia, tiene aún cadáveres sin entregar por diversas razones”, dijo la Pastora Gladis Rivera, quien agregó sentirse complacida, porque veo que la iglesia moviéndose y llevando ayuda a quienes no tienen la facilidad de moverse, como los/as ancianos/as, para que reciban ayuda material y una palabra de aliento ante la situación”.  

Agua y alimentos son las necesidades más apremiantes de las familias que se mantienen viviendo en el área de Jayuya. Foto Rev. Gustavo Vasquez.

Esperanza y solidaridad para Utuado

Visiblemente emocionado, el Pastor Jose Daniel García agradeció la presencia de los/as hermanos/as metodistas que integraron esta brigada de apoyo y dejaron un centenar de empaques de comida y agua, en la sede la Iglesia Metodista El Buen Pastor en la población de Utuado. Concentrados en medio de la calle que da acceso al templo, el pastor expresó sentirse “emocionado, honrado y orgulloso de mi iglesia; la Iglesia Metodista de Puerto Rico, una iglesia con un profundo compromiso por la justicia social… y estoy seguro de que Utuado y todo Puerto Rico se va a levantar de esta situación”.

Sin poder contener las lágrimas, el Pastor de la Iglesia Metodistas El Buen Pastor, en la población de Utuado”, agradeció la presencia y el apoyo de los/as hermanos/as de la Iglesia Metodista de Puerto Rico, quienes dejaron más de un centenar de empaque de comida y agua. Foto. Rev. Gustavo Vasquez.

De acuerdo al relato del Pastor García, “la experiencia ha sido dura y difícil, aunque ciertamente la iglesia ha estado pendiente de la necesidad, no solo de los/as miembros, sino también de nuestro pueblo. Sin embargo, la realidad es que nos hemos sentido impotentes ante la imposibilidad de tener acceso a muchas cosas de primera necesidad como el combustible, el agua potable, la comida. Hemos visto un despliegue, que entiendo es de las fuerzas armadas, trayendo víveres y agua por medio de helicópteros. Pero no hemos visto esos suministros en las manos del pueblo y allí es donde hacen falta; no son para dejarlos almacenados son para llevarlos al pueblo y las comunidades aislados que tienen sed y hambre en este momento”.

La brigada organizó una cadena humana para descargar los suministros que dejaron en la iglesia de Utuado, para atender las necesidades de la población que no han estado al alcance de FEMA y las organizaciones de asistencia federal. Foto Rev. Gustavo Vasquez.

Los vientos y el agua fueron las causas principales de los daños que sufrió Utuado con el paso del huracán María. “Hay un sinnúmero de casas afectadas, especialmente aquellas de madera con techos de zinc, las cuales fueron parcial o totalmente destruidas. Aunque en nuestra iglesia tuvimos daños menores, 5 de nuestras familias lo perdieron todo”, explicó el Pastor García.

El Pastor García, recibió algunos de los equipos de radio y bombillas a base de energía solar que el departamento de Tecnologías de la Información aplicadas al Desarrollo (ICTD4) de la Agencia Metodista Unida de Comunicaciones (UMCOM), donó ante la contingencia que vive Puerto Rico con la ausencia de energía eléctrica. Foto Rev. Gustavo Vasquez.

“Como una iglesia comprometida con lo que es la justicia y la santidad social, queremos acompañar a nuestra comunidad de manera integral, en esto que hemos atravesado. Hay muchísima gente afectada espiritual y emocionalmente con todo esto. A mí me preocupa mucho que la gente pierda la esperanza; no podemos perder la esperanza”, expresó el Pastor García.

La brigada unida en oración, junto con la Iglesia Metodista de Utuado. Foto: Rev. Gustavo Vasquez.

Así mismo, agregó que él y su iglesia se están preparando y haciendo los contactos con comunidades aisladas y afectadas “para abrazarles, acompañarles y asistirles en todo lo que podamos. Queremos que esta iglesia se convierta en un centro de acopio para distribuir insumos de primera necesidad y estamos haciendo acercamientos y contactos para conseguir el apoyo necesario. En este momento la gente tiene hambre y sed y eso es lo primordial. Necesitamos comida y agua para ofrecerles”.

La expedición repartió 200 bolsas con víveres preparadas con donaciones de la conferencia y del ministerio de santidad social de la Iglesia Metodista de Puerto Rico (Reace). Así mismo se repartieron más de 2700 empaques de agua donados por una organización comunitaria. Foto: Rev. Gustavo Vasquez.

* El Rev. Gustavo Vasquez es el Director de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615)742-5111 o por el gvasquez@umcom.org.