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Autenticidad y medios sociales

 

Sophia Agtarap*

8 de mayo, 2013 | Rethink Church

 

 


Siendo auténticos en el internet.

Como persona de fe, el internet es otra forma de encontrarme con lo sagrado y con mi prójimo. Los que me conocen saben que estoy presente en el internet. Desde que empecé a explorar los medios sociales como una herramienta para formar comunidad y edificación espiritual, abrí mis cuentas en Facebook, Twitter y mi blog, tratando de vivir en forma auténtica, de modo que esos espacios reflejen quien soy en la vida real.

Antes vivía en Seattle, Wash., pero me mudé a Nashville, Tenn., para trabajar con Comunicaciones Metodistas Unidas como ministra de involucramiento por internet.

Preguntémonos, por un momento, si somos quienes decimos ser a través del internet y fuera de él, si las comunidades de Facebook y Twitter ofrecen una comunidad real en la que participamos. Aquí abordamos el tema de la vida genuina.

Un artículo de Relevant Magazine habla del peligro de que la envidia nos ataque en nuestras relaciones por internet. En el internet, a veces vemos "las medias verdades y la versión poco realista de la vida de otra gente". La autora llamó a "optar por la comunidad&ellipsis; y a empezar a conectarse" con la gente, porque piensa que uno no puede entablar relaciones transformadoras, si éstas sólo existen en Facebook. Según la autora, la conexión por internet no se compara con la "verdadera" conexión cara a cara.

A pesar del peligro, considero que los espacios sociales son lugares de comunidad auténtica. Personas animándose unas a otras, corrigiéndose unas a otras, compartiendo recursos unas con otras. Nuestras vidas en el internet y fuera del internet no tienen por qué estar divididas. Claro está que no toda relación que se desarrolla en el internet resulta ser larga y buena, pero algunas tienen potencial.

A través de los medios sociales, intento compartir todo mi ser con todos ustedes. Los invito a entrar, a tomar asiento y conversar. Para mí, compartir momentos mundanos y ridículos de mi vida es una invitación a conectarnos, no un show para que la gente lo disfrute. Es lo mismo que hablar por teléfono o en persona.

Algunos descartan las relaciones del internet porque dicen que quieren ser ellos mismos en forma auténtica. En cierto que es fácil salir de estos espacios cuando no se tiene ningún contacto e interacción personal. Además, vemos la forma espantosa en que algunos se envían tweets diciendo cosas que no dirían si estuvieran sentados en la misma mesa compartiendo una comida. Estos tweets son como un gremlin que no necesita mucho para crecer fuera de toda proporción. De modo que, esto es parte de la realidad.

Por otro lado, hay una parte de mí que se llena de gozo cuando encuentro relaciones significativas y auténticas a través del internet. Conversaciones sobre una mejor iglesia y un mundo mejor, acerca de cooperación con otras culturas, lugares y afiliaciones religiosas, acerca de la música, comida, viajes y política.

Las relaciones y conexión por internet pueden ser muy inspiradoras. Fue a través de Twitter que empezó el movimiento DreamUMC con el deseo de ir más allá de las líneas divisorias marcadas en la arena.

Los efectos de los medios sociales son muy diversos. Los medios sociales son capaces de absorberte demasiado rápido, más rápido de lo que tú puedes manejar. Para bien o para mal, las relaciones en Twitter o Facebook cortan por la mitad el tiempo de "conozcámonos mejor". Aquí es donde el aspecto de vulnerabilidad se hace presente.

Para otros, la conveniencia de ir flotando dentro y fuera de relaciones, sin muchos vínculos, es un don de Dios. Uno puede invitar a la gente a que pase adelante con sólo un clic en la función "friend". Y cuando uno quiera, puede apretar "unfriend", y la relación se acaba. A los introvertidos que no puede aguantar una confrontación, les encanta este sistema.

Otro aspecto es que las relaciones que uno entabla en el internet podrían ofrecer un grado diferente de inversión emocional y requieren un nivel de vulnerabilidad que podría ser incómodo. A veces, un simple "emoji" no hará que luzca mejor lo que uno escribió. En los 140 caracteres de un tweet, se podría perder el tono de lo que se quiere decir o alguien puede añadirle un tono equivocado.

Los medios sociales también han provisto un lugar donde uno lanza cosas que sólo diríamos en privado para ver quién lo toma o quién lo refuta. Para algunos, el espacio social se ha convertido en un foro donde uno lanza ideas para ver en qué terreno caen y cómo se enraízan. El medio social puede ser un terreno donde uno planta ideas que crecen o lugares donde se libera la mala hierba de la difamación.

A pesar de las muchas formas que pueden tomar las relaciones por internet, he llegado a la conclusión de que, a menos que veamos a las comunidades que formamos en el internet como comunidades tan reales como los encuentros cara a cara, viviremos nuestras vidas en forma fragmentada, compartiendo sólo pedazos de nuestra vida, porque sabemos que podemos escondernos detrás de nuestros computadores o celulares, y desaparecer si la relación no es cómoda.

Cuando me encontré por primera vez con un amigo que sólo conocía por Twitter, él me dijo "eres exactamente como te imaginé". Este fue el halago más grande que podría recibir. Mi vida no estaba dividida, era genuina. De modo que, sea cara a cara o por los medios sociales, vivamos una vida auténtica y entera, no dividida.

*Agtarap es ministra de involucramiento por internet para Rethink Church, en Comunicaciones Metodistas Unidas y es candidata para el diaconado. Visite su página web: about.me o conéctese por Twitter: @SophiaKris.