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Vital Congregations

Las congregaciones con vitalidad comparten características comunes

 
Las congregaciones con vitalidad comparten características comunes “La revitalización de las congregaciones y la plantación de nuevas comunidades de fe son cosas importantes para el futuro de la Iglesia Metodista Unida”, dijo la Obispa Sandra Steiner Ball, del área de Virginia Oeste. “Las iglesias necesitan revitalizarse y los líderes episcopales deben estar allí con ellas, motivando, inspirando y ayudándolas a ver qué pueden hacer”.
 
La misión de la Iglesia Metodista Unida es “hacer discípulos de Jesucristo para la transformación del mundo” (cf. Mateo 28:19-20). Esto se logra por medio de congregaciones con vitalidad que preparan y empoderan a la gente a ser discípulos.
 
Una congregación con vitalidad es la que tiene cinco características:
 
  • Adoración atractiva e inspiradora
  • Discípulos involucrados en misión y alcance
  • Liderazgo laico talentoso, entrenado y empoderado
  • Liderazgo clérigo efectivo, equipado e inspirado
  • Grupos pequeños, y fuertes programas para niños y jóvenes
  • Reclutan, entrenan y proveen de materiales para quienes están plantando iglesias en sociedad con las conferencias anuales de los Estados Unidos;
  • Desarrollan nuevas iglesias y comunidades de fe en África, Asia, Latinoamérica y Europa;
  • Entrenan y equipan a líderes laicos y clérigos con una biblioteca por internet que contiene recursos de las mejores prácticas de cómo plantar y hacer crecer congregaciones vitales;
  • Proveen a congregaciones involucradas en esfuerzos de revitalización con ayudas para la evangelización, la mayordomía y el culto; y
  • Alcanzan a millones de personas a través de campañas por los medios de comunicación.

“Mientras todas las congregaciones tienen algún grado de vitalidad”, afirma John R. Schol, obispo del área Extendida de Nueva Jersey, “las congregaciones con gran vitalidad crecen involucran a más gente en el ministerio y son más generosas en dar para la misión”.

Sugerencias

 
Cómo formar congregaciones con vitalidad que se adapten a los desafíos espirituales:
 
  • Llamar y desarrollar líderes espirituales que creen una visión significativa y que guíen a la congregación hacia dicha visión. Como resultado, la iglesia local se conecta con la comunidad, hace nuevos discípulos e involucra a la gente en la misión.
  • Reorganizarse y aprender cómo conectarse con las personas de la comunidad que sostienen una religión nominal o que no tienen religión.
  • Eliminar todo lo que inhibe la marcha hacia ser una congregación con vitalidad.
  • Tener un espíritu de aventura. Experimentar con ministerios para alcanzar a la gente de la comunidad.
  • Ser auténticos. Ofrecer respuestas reales a gente real sin mensajes triviales que evitan los riesgos.
  • Ofrecer cultos de adoración que muevan a la gente a comprometerse con Cristo y a involucrarse en el ministerio y la misión.
  • Edificar un liderazgo laico y clérigo efectivo por medio de acompañar a la gente sin juzgamientos.
  • Evaluar el estado actual de la congregación. Levantar preguntas. Considerar nuevas ideas. Arriesgarse.
  • Finalmente, preguntar: ¿Qué continuaremos haciendo? ¿Qué dejaremos de hacer? ¿Qué vamos a modificar?