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Ministrar a los pobres

MINISTRANDO A LOS POBRES


A través de esta área de interés, los metodistas unidos: Proveen concientización sobre la pobreza, apoyan el financiamiento de iniciativas gubernamentales contra la pobreza e instan a las congregaciones a abogar por la justicia y el desarrollo económico;

Desarrollan proyectos que proveen de respuestas apropiadas y significativas para la pobreza en África, Asia, Latinoamérica y los Estados Unidos;

Equipan a los metodistas unidos para que entiendan la relación que la codicia y el consumismo tienen con la pobreza, y para que compartan la abundancia de Dios en forma equitativa;
 
Preparan y colocan, en sociedad con socios estratégicos, líderes indígenas que pueden responder a aterias críticas sobre la mujer, los niños y la juventud;

Preparan una generación de graduados de universidades y seminarios metodistas unidos para abordar
los problemas de la pobreza; y colaboran con el Concilio Mundial de Iglesias y otros cuerpos ecuménicos, a erradicar la pobreza.
 

Involucrarse en el ministerio con los pobres


El Obispo jubilado Joel N. Martínez cree que el ministerio con los pobres también tiene que ver con “recibir de los pobres, los dones que traen, los dones de anhelos y sueños para un futuro con esperanza… y caminar con gente que es pobre en lo material o pobre en espíritu, o ambas cosas”.

La Rda. Lorenza Andrade Smith, de San Antonio, es un buen ejemplo. Dice: “He sido nombrada por mi obispo para no hacer otra cosa que compartir el amor de Dios”. Su ministerio es único en el sentido de
que vendió todas sus posesiones y vive en las calles en solidaridad con la gente sin hogar. “El ministerio con los pobres simplemente significa seguir a Jesús”, dice Andrade Smith.

Martínez alaba a los metodistas unidos que hacen viajes de misión. “Todos estamos tratando de
responder al llamado de ministrar con los pobres. Una forma de hacerlo es ensuciarse, ponerse las botas de trabajo y limpiar y remover escombros después de un desastre, trabajar con los que lo han perdido todo. Aquí la clave está en la palabra con”, afirma.