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Un líder en formación/A leader in the making

Por Rafael Ríos

 

A Leader in the Making

While I was growing up, I was forced to believe in a God who was prejudiced and did not love me for who I was. I learned of the love of God in The United Methodist Church through its Open Hearts. Open Minds. Open Doors. Slogan. It made a great impact on my life and my faith.

After a few months of private lectures and lunch dates with my pastor, she told me about a Hispanic Youth Leadership Academy (HYLA) for college students and asked if I would be interested in joining as a representative of our church. I immediately agreed since I felt God was calling me to do something bigger than I imagined.

Because of my participation at HYLA and MARCHA, I have felt a stronger connection to God. I had the chance to become a part of a plan on a larger scale, and I have learned a lot about the United Methodist Church.

I believe I was put on this Earth to help pave the future for a more inclusive church. For two years, I have participated in  MARCHA. As a Young Adult Representative, I have participated in a few Executive Council meetings. I have been a part of the Education in Advocacy Task Force.  I have spoken in front of the entire Hispanic Caucus, making sure the youth and young adults are heard. I also have a strong belief in education. Recently I have been putting a lot of effort toward helping  the cause of sexual justice in the Hispanic/Latino church.

During this past MARCHA in Chicago, I was elected to be part of the newly formed National Latino Jóvenes Leadership Team. I was delegated to build a bridge of connection for everyone to stay connected, so I have become the administrator of our group on Facebook. It is a blessing to be a part of such a movement at this point in history, where the youth and young adults of today are being recognized as the leaders of tomorrow.

I believe I am a soldier of Christ, and his plan for me is to break the gaps of social injustice and spread the word to those who are sheltered from God's light. I will become part of everything that leads to a brighter tomorrow for Youth and Young Adults, and hopefully one day have my dream fulfilled of becoming something more, perhaps President of MARCHA’s executive council or maybe a Bishop in the United Methodist Church.

 

Un líder en formación
 

Por Rafael Ríos
 

Cuando era niño, me hablaron de un Dios que tenía prejuicios y que no me amaba por quién soy. Pero después aprendí del amor de Dios a través del lema de corazones, mentes y puertas abiertas de la Iglesia Metodista Unida. Este lema impactó grandemente mi vida y mi fe.

Después de meses de enseñanza privada y almuerzos con mi pastora, ella me contó acerca de HYLA (Hispanic Youth Leadership Academy) para estudiantes universitarios y me preguntó si me interesaría asistir como representante de nuestra iglesia. De inmediato accedí pues sentía que Dios me llamaba a hacer algo más grande de lo que imaginaba.

Mi participación en HYLA y MARCHA me entregó una conexión más fuerte con Dios. Tuve la oportunidad de ser parte de un plan más amplio, y pude aprender mucho sobre la Iglesia Metodista Unida.

Creo que he sido puesto en este mundo para preparar el camino para una iglesia más inclusiva. Por dos años, participé en MARCHA. Como representante adulto joven, he participado en algunas reuniones de Concilio Ejecutivo. He sido parte del Equipo de Trabajo para la Educación en Abogacía. He hablado ante todo el Caucus Hispano, asegurándome que la juventud y los jóvenes adultos sean escuchados. También creo fuertemente en la educación. Recientemente, he puesto mucho esfuerzo en ayudar la causa de la justicia sexual en la iglesia hispano-latina.

Durante la última reunión de MARCHA, en Chicago, fui elegido para ser parte de National Latino Jóvenes Leadership Team. Se me delegó para que construyese un puente que permita que todos se mantengan conectados, de modo que me he convertido en el administrador de nuestro grupo en Facebook. Es una bendición ser parte de un movimiento como este en este momento de la historia, en el que los jóvenes y jóvenes adultos son reconocidos como los líderes de mañana.

Creo que soy un soldado de Cristo, y sus planes para mí son que quiebre las murallas de injusticia social y que comunique su palabra a quienes están alejados de la luz de Dios. Me haré parte de todo lo que lleve a un futuro más brillante para la juventud y los adultos jóvenes. Espero que algún día se cumpla mi sueño de llegar a ser algo más, quizá presidente del Concilio Ejecutivo de MARCHA o un Obispo de la Iglesia Metodista Unida.

 

--Rafael Ríos


el Intérprete, noviembre-diciembre, 2009