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Un concepto muy antiguo

 

Por Amanda M. Bachus


Saúl Trinidad, consultor con el Plan Nacional para el Ministerio Hispano-Latino, conversa con la editora sobre la necesidad, importancia y aplicaciones de las comunidades de fe en el crecimiento de la iglesia. Estas son sus impresiones.


El Rdo. Saúl Trinidad (Foto por Mike DuBose)

El Plan Nacional para el Ministerio Hispano-Latino afirma que la comunidad de fe es una señal de Dios. Esto significa que creer en Dios es volverse un discípulo. La comunidad de fe intenta transformar a las personas. Las comunidades de fe crecen hasta convertirse en una misión o una congregación. El Plan Nacional ha estado haciendo esto desde 1992.

¿Cómo hacemos que esto sea una realidad? A través del Plan Nacional se ha articulado un concepto que no es nada nuevo, un concepto bíblico muy antiguo y, por supuesto, wesleyano. Me refiero a los grupos pequeños que en el Plan Nacional lo denominamos comunidades de fe.

Las comunidades de fe se reúnen en casas, lugares de trabajo, escuelas o en cualquier otro lugar para, con sentido fraternal, inclusivo y abierto, dar gracias al Dios poderoso que los sustenta y para aprender más de él. Asimismo, para ayudarse mutuamente en sus necesidades y así expresar su amor los unos por los otros.

Ahora bien, lo que las comunidades de fe buscan es restaurar esa imagen de Dios que cada uno de nosotros lleva. Una imagen que nos trae dignidad como seres humanos, la dignidad de nuestra relación con Dios y con los demás.

Eventualmente, estas comunidades de fe pueden constituirse en congregaciones. Esto es lo que el Plan Nacional ha hecho y ha ofrecido a la denominación como herramienta de desarrollo de nuevas iglesias.

En los informes oficiales de nuestra denominación, se ha notado un crecimiento de congregaciones dentro de los sectores minoritarios. Dentro de ese porcentaje de minorías, el 26% de crecimiento ha ocurrido en las iglesias latinas. Gracias a la metodología del Plan los grupos pequeños se van multiplicando y, posteriormente, logran convertirse en congregaciones.

Este proceso no es fácil pero es un proceso que avanza y crece lentamente. Para ello hay que capacitar líderes, hombres y mujeres dándoles las herramientas básicas para que puedan ser testigos del reino de Dios. Por eso, dentro de la perspectiva del Plan, estas personas se convierten en misioneros o misioneras. Así, el Plan busca darles conocimiento, destrezas y oportunidad para que cada uno practique la vocación del sacerdocio universal.

Esa es mi pasión. ¡Qué mejor anuncio y qué mejor testimonio que las buenas nuevas del reino de Dios!

Comunidades de fe
Desde 1992, el Plan Nacional para el Ministerio Hispano-Latino ha seguido estableciendo comunidades de fe para llevar la iglesia a la gente. En la mayoría de las situaciones, estas comunidades de fe se reúnen informalmente en hogares y otros sitios fuera de la iglesia para actividades de estudio bíblico y compañerismo cristiano. Todas ellas están relacionadas orgánicamente con iglesias ya establecidas.

Las comunidades de fe:

  • Se reunirán regularmente para adorar a Dios, estudiar las Escrituras, orar y procurar la voluntad de Dios en sus vidas y en el lugar donde se encuentran;
  • Promoverán el desarrollo congregacional completo: compartiendo su fe, invitando a otras personas a que sigan al Señor y procurando maneras de involucrarse en cualquier forma de ministerio y promoción de la justicia que el Señor requiera en sus comunidades;
  • Se verán a sí mismas como centros para evangelización, la acción y la capacitación misional tanto a nivel local como global;
  • Entenderán la mayordomía como esencial al discipulado cristiano y se espera que contribuyan financieramente a su auto-sostenimiento así como a la misión total de la iglesia;
  • Se relacionarán orgánicamente con iglesias existentes (hispanas y no hispanas) hasta que puedan convertirse en congregaciones, o se unirán a otros grupos similares para formar una nueva congregación;
  • Saldrán al encuentro de la gente allí donde no haya congregaciones o donde no se pueda llegar mediante métodos convencionales; de esta forma, la comunidad de fe representará otra manera de ser iglesia.

(Tomado de los Informes Anuales del Plan Nacional para el Ministerio Hispano/Latino 2000 y 2005-2008) http://new.gbgm-umc.org/plan/hispanic



--Amanda M. Bachus
abachus@umcom.org

el Intérprete, marzo-abril, 2011