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Saber y dar a conocer: No guardes el secreto de la receta

Por Amanda M. Bachus


¿Qué es la Iglesia Metodista Unida? ¿Cómo se formó y cuáles son sus raíces? ¿Hacia dónde se dirige la iglesia?

Sobre estas preguntas existe mucha información en libros, revistas, folletos y manuales publicados por las agencias, oficinas y entidades oficiales de la IMU. Se puede encontrar información oficial por el internet, como nuestro sitio web: www.hispanic.umc.org. Tenemos también el Libro de Disciplina, donde se incluye un resumen histórico de la formación de la iglesia desde sus comienzos y toda la información que concierne a la administración y manejo de una iglesia. Es una información que debiera enseñarse a toda persona que asiste a la iglesia.

El asunto es si esta información es compartida con los miembros de la congregación.

¿Cuánto sabemos sobre la Iglesia Metodista Unida? Como discípulos de Cristo somos responsables de transmitir las buenas nuevas y también dar a conocer como está organizada la iglesia a la que pertenecemos. Cómo se formó, cuán antigua es la iglesia, cuántos miembros tiene. ¿Qué es la entidad llamada Iglesia Metodista Unida y cómo está organizada y conectada por todo el mundo?

Año tras año, se capacita a pastores y líderes laicos para tener un liderazgo capaz de guiar a otros para que éstos, a su vez, estén capacitados para plantar y fortalecer comunidades de fe. Tanto el Plan Nacional para el Ministerio Hispano-Latino como otras entidades y agencias, capacitan al clero y al laicado en las diferentes áreas del ministerio. Se espera que ese conocimiento se transmita a otros en su congregación.

De todos los cursos y talleres que usted ha recibido, ¿cuántas veces ha intentado formar grupos pequeños para llevarles esos conocimientos?

La gente se capacita por muchas razones: para saber más, conseguir un diploma, sentirse realizado, subir de categoría en el trabajo o, simplemente, sentirse mejor que otros. Pero nos olvidamos que el propósito de nuestra capacitación es transmitir a los demás ese conocimiento de las buenas nuevas. Cada uno de nosotros tiene el deber de dar a conocer lo que aprendemos. Si usted valora la formación que recibe, tiene la responsabilidad de llevarla a quienes no la tienen. 

Una congregación bien informada puede ser de beneficio no solo a sí misma sino a sus familias y comunidad. Una congregación informada, que conozca sus raíces, sabrá hacia donde se dirige.

Anímese y empiece a transmitir lo que sabe y lo que va aprendiendo. No guarde el secreto de la receta solo para usted, compártala con los demás. Se va a sentir mejor que antes. No solo le dará satisfacción sino que dará fruto en su vida personal y en la de otras personas de la iglesia.

Pida a nuestras oficinas la edición especial gratuita del Intérprete, que es un manual que describe la organización de la Iglesia Metodista Unida.
 

--Amanda M. Bachus
abachus@umcom.org

el Intérprete, marzo-abril, 2011