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Nuestra Rutina

Por Amanda M. Bachus


En la iglesia, no es nada raro anticipar el mismo tipo de servicio de adoración, ver al mismo pastora o pastor y a las mismas personas cantar los mismos coritos e himnos de siempre, domingo tras domingo. Usted no es la única persona que tiene esa expectativa, pues somos personas de hábito.

Sin embargo, cuando intentamos romper el hábito y la comodidad, nos damos cuenta que repetimos las mismas actividades día tras día, inclusive los domingos. Preferimos lo conocido, un ritmo de vida rutinario.

Puesto que la rutina nos ciega, no podemos percibir las necesidades a nuestro alrededor. La rutina no nos permite ver más allá de nuestra cómoda existencia ni nos deja detectar lo que acontece a nuestro alrededor. Romper con la rutina no solo tomará y requerirá tiempo, sino que nos sacará de la comodidad, incluyendo la rutina de nuestra vida cristiana.

Las iglesias, por lo general, siguen un horario y estilo que fue establecido hace muchos años. Los pastores entran en la rutina de trabajar y evangelizar siempre de la misma manera sin darse cuenta que se volvieron habitúes de lo cotidiano.

¿Está usted dispuesta/o a romper las rutinas de su vida y trabajo para darle otro sabor a su ministerio? ¿Está alcanzando a su comunidad, a los jóvenes de la calle, a los que no tienen hogar, a las familias a las que nadie quiere hablar? ¿No desea que esas personas conozcan a Dios? ¿De qué manera o qué estilos innovadores puede aplicar en su proyectos de alcance a los que nadie quiere alcanzar?

¿Qué tan listo o lista está para salir de su cómoda rutina? A veces no es cuestión de decir "que lo hagan los que vengan después", sino de simplemente pensar y pedir ayuda a aquellas personas con ideas nuevas. A veces se trata solamente de un simple encuentro. Si lee el artículo sobre el encuentro de un pastor anglo con una mujer que prepara tortillas en una tienda y el posible resultado de haber alcanzado en breves minutos a esa persona, eso es hacer iglesia, ¿no lo cree?

"¡Demos sazón a los ministerios!" nos aconsejan los autores en los artículos centrales, ¿Cómo? Depende de usted, de su iniciativa. Depende de cómo se prepare, qué desafíos esté dispuesto/a a asumir, sea dentro del área tecnológica o en otras áreas. Intente usar nuevos estilos de trabajo y adoración. Repiense en nuevas formas de ministrar. Con la nueva campaña Rethink Church, la iglesia nos reta a salir de las bancas de la iglesia y movernos hacia nuevas iniciativas de trabajo misionero. Se nos llama a pensar en formas innovadoras de evangelizar, no solo en la iglesia sino en sitios fuera de la iglesia. Sitios donde no son los sitios comunes para adorar. No sólo es la labor del pastor o la pastora, sino la responsabilidad de todos, laicos y clérigos, líderes y no líderes.

Para romper patrones antiguos de rutina y empezar a repensar con una nueva perspectiva toma tiempo, energía y preparación. Muchos de ustedes ya lo hacen. Muchos de los que están involucrados en el Plan Nacional han aprendido a formar comunidades de fe y sitios de misión fuera de los templos. Vale la pena emular esos ministerios.

Usted se dirá, no me pidan que cambie o que empiece algo nuevo o innovador pues ya estoy de edad. Pero innovar no tiene edad, solo necesita pensar y poner en acción nuevas formas de hacer las cosas.

¡Atrévase a romper patrones y empiece a pensar cómo puede ministrar a quienes no está alcanzando!


-Amanda Bachus, Editora


el Intérprete, julio-agosto, 2009