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Momentos para adorar

Por Amanda M. Bachus

Muchas veces escucho decir: "Necesito un momento para estar a solas con Dios". A mí también me sucede lo mismo. Necesito retirarme para orar, nutrirme al leer de la palabra y tener un momento de intimidad con mi creador y sentirme conectada en espíritu. Es un momento muy especial, es un momento de adoración.

Adoramos en comunidad y adoramos en privado.Adoramos en comunidad y adoramos en privado, así dicen nuestros escritores. En esta edición, los invitamos a reconocer cuán importante es dedicarle al creador un momento a solas y en grupo para adorarle. Por lo general, la mayor parte del tiempo lo ocupamos en el trabajo y hacer dinero para el sostenimiento de nuestras familias, el cuidado de los hijos y las tareas del hogar. En el trajín diario, nos olvidamos de Dios y no nos detenemos a agradecer por las bendiciones que recibimos. Nos olvidamos de que Dios también necesita de nosotros, de nuestra alabanza personal.

Durante la semana, nos reunimos para un estudio bíblico o en el culto del domingo, donde oramos en grupo y damos gracias. Sin embargo, cabe preguntarnos si apartamos tiempo de nuestros agitados días para ofrecerle a Dios un momento especial.


Foto por Mike DuBose

Las congregaciones coreanas nos dan un buen ejemplo. Muchas de ellas organizan servicios especiales de adoración en sus iglesias durante la semana y muy temprano. Se congregan para adorar y agradecer. Unas lo hacen a las cinco de la mañana, otras a las seis. La adoración para estos hermanos es vital y no ocurre solo los días domingos.

Gran parte de las familias de nuestras iglesias llegan a la iglesia los domingos, para adorar en comunidad y alabar con himnos y coritos que han aprendido a cantar en grupo. Mientras para unos es una tradición venir a adorar los domingos, para otros es un momento para compartir su experiencia espiritual en comunidad. Es muy lindo adorar en grupo y sentirse bendecido.

La iglesia es un sitio donde llegamos para congregarnos, visitarnos y pasar un buen momento, pero ante todo es un sitio especial destinado para que juntos alabemos a nuestro Padre celestial. Venimos al templo a levantar en oración y canto nuestro agradecimiento y peticiones. Esto se debe hacer adecuadamente. Se debe guardar la compostura y enseñar a los niños a no interrumpir el servicio.

Hemos publicado varios artículos donde ofrecemos varias pautas de adoración, en nuestra página web www.umc.org/espanol. También existen materiales donde se habla sobre los estilos y modelos de adoración. Sería bueno consultarlos. En esta edición, le damos algunas pautas sobre cómo mejorar sus servicios de adoración. Desde cómo preparar el orden del culto y las canciones para proyectarlos en la pared, hasta cómo hacer para que su grupo musical suene bien y pongan atención al balance del sonido, los cantantes y los instrumentos para que todos suenen armoniosos. Las bandas, los grupos corales y los solistas son componentes importantes dentro del servicio de adoración. También son los elementos, la liturgia, y el sitio donde escogemos para adorar a Dios.


--Amanda M. Bachus, abachus@umcom.org


el Intérprete, enero-febrero, 2012