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Misión cumplida

 

Por Amanda M. Bachus



Así decimos cuando hemos terminado un proyecto de ayuda a alguien en necesidad, sea con nuestro esfuerzo, cosas materiales o con nuestro tiempo como voluntarios. Planificamos, organizamos y nos damos manos a la obra. Una vez completado el trabajo, nos sentimos cansados, pero contentos de haber completado "esa misión" que beneficiará a una persona o a muchas.

En el trabajo diario de la iglesia, con frecuencia se escuchan estos términos: Misión, misioneros, equipos en misión, obras misionales, jóvenes en misión, misioneros comisionados. Supuestamente, deberíamos estar familiarizados con estos términos cuando leemos sobre la misión y el trabajo misionero de nuestra iglesia.

¿Pero qué significa ser misionero o estar en misión? A continuación menciono algunas de las definiciones que encontramos en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia: 1. Acción de enviar. 2. Poder, facultad que se da a una persona de ir a desempeñar algún cometido. 3. Cometido. 4. Salida o peregrinación que hacen los religiosos y varones apostólicos de pueblo en pueblo o de provincia en provincia, o a otras naciones, predicando el Evangelio. 5. Casa o iglesia de los misioneros. 4. Tierra, provincia o lugar en que predican los misioneros.

Al adjetivo misionero/ra lo define como 1. Perteneciente o relativo a la misión que tiene por objeto predicar el Evangelio. 2. Eclesiástico que en tierra de infieles enseña y predica la religión cristiana. 3. Persona que predica el Evangelio en las misiones.

¡Ahí está! Cuando en la iglesia se hable de misiones o misioneras ya sabemos de lo que se trata. Me imagino que usted se preguntará: ¿dónde se capacitan y se forman estos misioneros? Bueno, de las 13 agencias generales de la IMU, Ministerios Globales es conocida como la agencia misionera de la iglesia. Ubicada en Nueva York, esta agencia dirige una diversidad de programas misionales, organiza capacitación y comisiona misioneros por todo el mundo. La gran parte de los misioneros son clérigos ordenados.

Desde los años 90, Ministerios Globales ha organizado iniciativas, ha renovado y creado trabajo misionero con responsabilidad con 450 nuevas congregaciones y miles de metodistas unidos en Europa del Este, Asia, Africa Meridional y Centroamérica.

En su programa Juntos en Misión, más de 800 iglesias Metodista Unidas en los Estados Unidos están conectadas a congregaciones en todo el mundo, como socios o compañeros en misión. De estas relaciones misionales se establecen nuevas iglesias y se fortalecen las que existen. Laicos y clérigos se capacitan, se da de comer a los hambrientos, se atiende a los enfermos y se visita a los que están recluidos en prisiones.

También existen convenios de relación misional entre las conferencias y algunas iglesias evangélicas metodistas en Latinoamérica. Ingrese a la página web de Global Ministries para leer sobre el trabajo misionero de esa agencia: http://www.globalministries.org/

Mientras las iglesias expanden su servicio misionero a otras áreas fuera del país, cerca de 25 Misioneros hispano-latinos sirven en los Estados Unidos. El Plan Nacional para el Ministerio Hispano-Latino comisiona misioneros en los Estados Unidos para trabajar en iglesias y misiones establecidas y comunidades de fe para la comunidad hispana-latina y abrir nuevas iglesias.

Poco sabemos de los pastores o pastoras que realizan trabajo misionero. Van cumpliendo a diario la misión que Dios les ha señalado en proyectos a corto y largo plazo. Muchos consideramos nuestro propio trabajo como una misión y servicio a Dios.

En esta edición, damos a conocer la labor de algunas de estas personas que con un simple acto de amor o por medio de sus talentos en organización, relaciones y dedicación abren caminos trabajando como misioneros y misioneras, cumpliendo con la misión que Dios les ha encomendado en sus propias comunidades. Espero que sea de inspiración para aquellas personas que tienen el deseo y el don especial de servicio.


--Amanda M. Bachus
abachus@umcom.org


el Intérprete, julio-agosto, 2011