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Los hispanos y la diabetes: Primera parte

 

Por C. William Chignoli


Según la Asociación Americana de la Diabetes, 1 de cada 10 hispanos que viven en los Estados Unidos padece de diabetes.

Hay muchas cosas que facilitan el desarrollo prematuro de la diabetes. Podemos mencionar las costumbres y el estilo de vida, el estrés ocasionado por las complicaciones de vivir en los Estados Unidos, los restaurantes de comida rápida, y los factores genéticos y psicológicos.

Cuando una persona es diagnosticada con diabetes, comienza una lucha por controlar su ingestión de comidas.

Casi todos sabemos algo de la diabetes. Por lo general, se habla de la dieta y los ejercicios para prevenir este mal, pero poco se escribe sobre los factores genéticos que inciden directamente sobre población hispana. En nuestro centro médico, la Asociación Social Comunitaria (ASC), lo hemos visto diariamente por los últimos 10 años.

La mujer mexicana, en particular, desarrolla diabetes alrededor de su segundo embarazo. El hombre desarrolla diabetes unos 10 años más tarde, lo que viene asociado a la presión alta.

El sobrepeso favorece el desarrollo de la diabetes. El sobrepeso es fomentado por comidas en base a carbohidratos (harina), como las tortillas, arroz, así como postres con alto contenido de azúcar.

Lo mismo ocurre con los niños. Se cree que si el niño está gordito está sano, lo cual es absolutamente falso.

Por otro lado, la vida bajo el nivel de pobreza, la falta de seguro médico para garantizar un examen periódico, la cantidad de hijos que atender y un esposo que por lo regular tiene dos trabajos, hacen a estos padres presa fácil de la diabetes.

Además, los pastores hispanos no siempre son un ejemplo de personas saludables. La mayoría viene del mismo grupo social y cultural, de modo que comparten los mismos hábitos alimenticios. Aunque esta situación les ayuda a compenetrarse en la comunidad que evangelizan, participan de una vida poco saludable, sedentaria y de poco ejercicio.

Niveles de glucosa (azúcar) en la sangre
Persona sana (ayunas) de 90 a 100 mg/dl
Situación de pre-diabetes (ayunas) de 105 a 120 mg/dl
Diabetes (ayunas) 126 mg/dl

Cuando una persona es diagnosticada con diabetes, comienza una lucha por controlar su ingestión de comidas.

Además, diariamente debe someterse a un examen para saber cómo va su nivel de azúcar en la sangre. Esto produce una tensión que desemboca en un aumento de la azúcar en la sangre mayor de lo que se computó antes del desayuno.

En el siguiente número de esta revista, veremos qué se puede hacer para controlar la diabetes junto con sugerencias para prevenirla.


--C. William Chignoli, es fundador de Acción Social Comunitaria, Saint Louis, Missouri.
info@asc-edu.org


el Intérprete, enero-febrero, 2008