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¿SHHH?

 

Por Cristian Franco


Muy a menudo sucumbimos ante la tentación de querer silenciar a los demás, en especial a quienes piensan distinto o no resultan de nuestro agrado. Esta tendencia cruza los siglos, siendo en gran medida la causa de infinidad de guerras, discordias, pleitos, discriminaciones y - en especial - sistemas tiránicos de toda clase.

"Hace más ruido un solo hombre gritando que cien mil que están callados".Escribo estas líneas sin pretender referirme a tantísimos temas que pueden ser leídos y analizados en excelentes ensayos publicados aquí y allá. ¡No podría hacerlo en un espacio tan acotado! Simplemente, como un ser humano más, me gustaría llamar la atención sobre una actitud cuya adopción entiendo necesaria durante nuestro paso por esta vida: nunca callar frente a cualquier tipo de injusticia.

¡Hay demasiado dolor en nuestro mundo! ¡Muchísimo sufrimiento! ¡Excesiva tristeza como para permanecer en una situación de pasividad!

Lo veo cuando tengo la posibilidad ? durante alguna noche de invierno en mi ciudad ? de servirle un poco de sopa a un pobre cartonero que no era tal hasta quedarse fuera del sistema laboral... Lo escucho cuando dialogo con esa madre cuyo hijo autista recibió durante casi un año, de la obra social de su sindicato, placebo como si fuera medicación original&ellipsis; Lo siento ? hasta estremecerme ? cuando me entero que en una escuela rural de mi país los niños beben té y mate cocido en lugar de leche y alimentos nutritivos&ellipsis; Y un larguísimo "etcétera"...;

Un proverbio bíblico dice: "Levanta la voz por los que no tienen voz; ¡defiende a los indefensos! Levanta la voz, y hazles justicia; ¡defiende a los pobres y a los humildes!" (Prov. 31.8-9)

No callar es tratar de vencer la resignación, el odio, la apatía, el individualismo, la desesperanza y el silencio. No callar es animarnos a admitir nuestra impotencia para resolver todo y hacer algo, aunque parezca pequeño, con lo que tengamos a nuestro alcance. No callar es intentar superar el temor y la cobardía, fantasmas que suelen desaparecer cuando nos arriesgamos a dar el primer paso. No callar es procurar cultivar un corazón tierno en medio del rutinario caos de nuestro alrededor.

¡Meternos! ¡Ensuciarnos! ¡Ser entusiastas! ¡Servir! ¡Amar!

Me gusta lo que dijo el gran José de San Martín: "Hace más ruido un solo hombre gritando que cien mil que están callados".

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--Cristian Castro
 

el Intérprete Online, julio-agosto, 2011