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¿Está usted dispuesto a liderar?

 

Por Amanda M. Bachus


Como bien dice una de nuestras escritoras, no todos están llamados a liderar pero todos estamos comisionados a servir. ¿Cuál es el rol que me corresponde? Estoy para servir o para dirigir. Si soy líder, tengo que estar dispuesto/a a hacer ambas cosas. El asunto es que ser líder implica una tremenda responsabilidad, dedicación, sacrificio, tiempo, esfuerzo y humildad. ¿Cree usted que posee los dones para liderar?

Los artículos de fondo muestran algunas cualidades que una persona debe poseer para actuar y moverse en el trabajo de la iglesia de hoy. En este país, donde nos enfrentamos todo clase de estereotipos, lidiamos con una diversidad de culturas que exige un tipo de liderazgo dinámico y multifacético. La iglesia hispana no puede permanecer aislada sino debe considerarse a sí misma una iglesia con entorno multicultural y liderazgo con distintas edades.

La iglesia debe buscar líderes innovadores, bilingües, tecnificados, audaces y llenos de fe y amor a Dios. Dios ha llamado a ciertas personas a liderar a su pueblo. Leemos en la Biblia cómo Dios encaminó a personas a dirigir sin que tuvieran la mínima idea de lo que debían hacer. ¿Cree que Dios sigue encaminando a personas a liderar a su pueblo?

Los jóvenes hispano-latinos se están preparando en varias áreas de liderazgo para hoy y mañana. Pero entre los lectores también hay otros líderes adultos o jóvenes adultos. Solo que no lo han pensado o y no se animan a dar el primer paso.

A nivel de iglesia local, distrito, conferencia, o agencia general, se definen ciertos roles de liderazgo diseñados para ayudar en la administración del trabajo de la iglesia. Pero pueden haber oportunidades de roles innovadores que puedan ser creados de acuerdo a la necesidad, allí mismo donde usted está.

Así como Dios ha llamado a un sin número de personas con talentos múltiples, también llama a personas que piensan que no poseen esos talentos. Pero si Dios los llama, proveerá también de las herramientas para que sean capacitados y preparados para llevar adelante su tarea. Desde una maestra de la escuela dominical hasta el máximo rango en la iglesia, como obispo de la IMU. Para Dios no hay límites. ¿Está usted dispuesto/a a escuchar el llamado al trabajo que Dios desea encomendarle?

Anímese a descubrir esos dones que Dios tiene para usted. Esté dispuesto/a a aprender, a colaborar, crear, también a desafiar y a dejar moldes anticuados, a luchar con lo que ya no funciona. Para ser un líder innovador debe poseer ese algo especial que identifica a una persona que está dispuesta a dirigir un pequeño grupo o un grupo mayor, pero con amor, con capacidad de servir y de participar. ¿Es usted esa persona?


--Amanda M. Bachus
abachus@umcom.org


el Intérprete, septiembre-octubre, 2010