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Cuando Dios llama

Por Amanda M. Bachus


A solas, en la iglesia, en un retiro, o en el trabajo sientes como si alguien te empujara. Una voz te dice "quiero que me sirvas". No dices nada, te volteas pensando que esas palabras no son para tí sino para la persona a tu lado, o para los demás. Cuando lo escuchas otra vez, te dices que no lo puedes hacer. Piensas que ya tienes mucha edad como para ir al seminario. De una u otra forma, es más fácil inventar excusas que discernir el llamado de Dios.

A pesar de todo, mujeres, jóvenes y adultos de todas las edades abren sus corazones para responder al llamado. Indagan con su pastor o pastora y comienza un proceso de preparación hacia el ministerio. Hoy los candidatos tienen más opciones, como el Curso de Estudio que permite que jóvenes adultos puedan elegir una nueva carrera de servicio a Dios y a la iglesia en el idioma español.

No es fácil emprender ese arduo camino de preparación para el ministerio. Existen todo tipo de barreras que franquear; barreras económicas, de idioma y raza. Sin embargo, a pesar de las dificultades, muchos logran terminar su proceso de candidatura y alcanzar el ministerio ordenado.

Otras personas optan por continuar la educación superior y obtener una maestría en divinidad o doctorado en teología. En esta oportunidad saludamos a las mujeres pioneras que, con mucho esfuerzo y determinación, consiguieron no solo la ordenación, sino continuar sus estudios para servir en otros roles, como seminarios o la administración de una iglesia, conferencia o agencia general de la IMU, inclusive haber llegado a ser elegida como la primera obispa hispano-latina.

A pesar de que la mujer ha demostrado, a través de la historia, que tiene capacidad intelectual, espiritual y de liderazgo, muchas mujeres creen equivocadamente que el ministerio ordenado es solo para los varones.

Continuamente vemos a las mujeres realizar sus funciones con determinación y optimismo dentro y fuera de una iglesia, como madres, esposas, hijas, estudiantes universitarias y trabajadoras. En esta edición, damos una miradita a la vida de algunas mujeres que demuestran el liderazgo de una mujer metodista. Hubiera querido incluir a todas estas mujeres, pero el espacio es limitado en nuestra revista. Simplemente les ofrecemos una muestra en la vida de algunas líderes.

Te vuelvo a preguntar: ¿Escuchaste últimamente el llamado para servir a Dios?


--Amanda Bachus, Editora


el Intérprete, marzo-abril, 2009