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Consagración de un sueño

 

Por Imelda Magdaleno


"Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19)


Estas líneas van dirigidas especialmente a aquellos hermanos pastores, hombres o mujeres, quienes, seguros de haber sido llamados por el Señor, han depositado todos sus esfuerzos en cumplir con la tarea de proclamar el evangelio de Jesucristo a pesar de las muchas circunstancias que dificultan dicha tarea.

En la ciudad donde nací, había una escuela de agricultura cuyo logo consistía en un triángulo, en donde en cada lado estaba escrita una de estas palabras: SABER, QUERER, PODER. Ese lema ha sido el común denominador de mi existencia, especialmente cuando lo reafirmo con la cita bíblica "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"
(Filipenses 4:13).

De todas mis experiencias, la más maravillosa ha sido que el Señor me ha llamado al ministerio, solo que parece ser que a mí me ha cargado la mano. Mi preparación en el seminario pasó por una infinidad de dificultades, resultado de las circunstancias. Con todo, Dios me concedió el cariño de mis compañeros y maestros y, en la actualidad, el amor de aquellos que con su presencia me sostienen en el camino.

En el mundo del ministerio activo, he tenido que enfrentar la indiferencia y la falta de apoyo que sufre la obra hispana. Por esto mismo, la mayor parte del tiempo mi trabajo ha sido voluntario.

Por iniciativa propia, logré establecer una misión en una iglesia que sólo tenía servicios en inglés. Pese a la falta de apoyo y el racismo, el Señor me mantuvo activa, concediéndonos la victoria. La misión fue consagrada con el nombre de "Northeast Hispanic Mission".

En el año 2000, una tremenda lucha contra el cáncer me obligó a suspender mi trabajo, el que reinicié tan pronto Dios lo permitió. Volvimos a consagrar la obra, pero esta vez bajo el nombre de "Misión Angelina".

A pesar de ser un lugar pequeño con limitada asistencia, nuestro programa y servicios son consistentes con los implementados en las iglesias regulares. Los servicios de adoración incluyen todos los rituales establecidos por la Iglesia Metodista Unida: Sermón de acuerdo al Calendario Cristiano, sermón para los niños, escuela bíblica, programas y celebraciones especiales, visitación a hogares y hospitales y participación en actividades a nivel de distrito y de la conferencia.

Debido a cambios de programa en la iglesia que nos hospedaba, tuvimos que buscar otro lugar para reunirnos. Como lo único disponible era la cochera de mi casa, decidimos limpiarla y remodelarla hasta convertirla, después de mucho trabajo y esfuerzo, en un verdadero santuario.

El domingo 30 de septiembre, el nuevo santuario para la "Misión Angelina" fue consagrado por la Dra. Beverly Jones, Superintendente del Distrito de El Paso, de la Conferencia Anual de Nuevo México.

Una de mis preocupaciones era continuar estando afiliada a la conferencia, lo cual no ha representado ningún problema. No quiero ser independiente, sino ser siempre responsable, primero ante el Señor y luego ante las autoridades de la Iglesia Metodista Unida, donde conocí a Cristo y prometí serle fiel por el resto de mi vida.

Hermanos pastores y pastoras, si en el camino encuentran piedras de tropiezo para proclamar las Buenas Nuevas, entreguen jubilosos sus servicios sin pedir nada a cambio. Doy testimonio de que nuestro poderoso Dios provee siempre. Mi esposo y yo vivimos solo de nuestras pensiones y nunca nos ha faltado.


--Rda. Imelda Magdaleno, Misión Angelina de la IMU, El Paso, Tex.
revimelda@earthlink.net


el Intérprete, marzo-abril, 2008